Sábado, 16 de Diciembre de 2017

Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias

Sindicato afiliado a USO
Inicio Noticias Medios de comunicación La madame de las cárceles españolas
La madame de las cárceles españolas PDF

Madrid | 25 de Marzo de 2017

Fuente: El Mundo

Es madrileña de padre guineano y tiene un catálogo de 30 chicas que ofrece a presos de cuatro prisiones

Ella nos detalla los 'trucos' para colarlas

Instituciones Penitenciarias, que prohíbe la prostitución con internos, lo niega: "Todo es una fábula"

 

Teresa [nombre ficticio] conduce un Mini Cooper y reside en un piso espectacular en el madrileño barrio de La Latina. La vida le sonríe a esta madrileña de padre guineano y madre española. Gana entre 6.000 y 8.000 euros al mes en negro dedicándose al oficio más antiguo del mundo. Y sin estar en primera línea ni manchándose las manos en un prostíbulo de mala muerte. La mujer, de 39 años y bellos rasgos, ya no tiene necesidad de vender su piel mulata por 60 euros ni por seis mil pesetas, la cifra que cobraba cuando empezó a trabajar en un club de alterne de la provincia de Cádiz

Le vale como modus vivendi haber desarrollado un sistema para organizar encuentros íntimos entre presos y prostitutas en cuatro cárceles de la Comunidad de Madrid. En Soto delReal, Estremera, Alcalá-Meco (Madrid II) y Navalcarnero.

 

Tiene en su catálogo a 30 mujeres (principalmente españolas, brasileñas y de varios países de Europa del Este) de entre 19 y 35 años y lleva una década desarrollando esta actividad. Por ello, es conocida en el gremio como "la Madame del vis a vis"."Me va genial la vida con este negocio y ya no tengo que acostarme con desconocidos", comenta Teresa en su encuentro con Crónica en una cafetería próxima al restaurante Los huevos de Lucio. Con una adolescencia difícil, la mujer comenzó con 16 años a trabajar de prostituta en el Don Tico, un club de alterne, ya cerrado por las deudas, cerca del aeropuerto de Jerez de la Frontera. "Allí conocí a un ex jugador del Atleti que me ofreció trabajar en el puticlub de un amigo suyo a las afueras de Madrid, donde me daban más garantías", recuerda.

 

En este establecimiento madrileño con luces de neón y habitaciones entró en contacto con un funcionario de prisiones al que le hizo "varios servicios".

Éste le explicó todos "los trucos" para poder colar a prostitutas en los centros penitenciarios y sortear las trabas impuestas por la dirección de las cárceles. Ya en 1984 trascendió que en la Modelo de Barcelona habían entrado chicas de alterne que mantuvieron relaciones sexules con varios internos durante una sola jornada y a raíz de ello endurecieron los controles. Hace 15 años, en la prisión de Topas, el director fue cazado autorizando a una misma chica realizar vis a vis con tres presos distintos sin comprobación alguna, recuerda un funcionario de prisiones. Las precauciones se extremaron aún más."Antes era un coladero. Eran los curas de los municipios quienes firmaban un papel para acreditar que las prostitutas tenían relación directa con el preso, pero se cambiaron los criterios para hacerles más difícil la entrada", aseguran desde un sindicato de prisiones.

 

En el reglamento penitenciario no se especifica nada sobre la prostitución, pero desde Instituciones Penitenciarias aclaran que está "terminantemente prohibida" esa práctica. En una circular de 1996, que desarrolla el artículo 45 del Código Penitenciario, se precisa que "no se concederán comunicaciones íntimas a los internos con personas que no puedan acreditar documentalmente la relación de afectividad o que hayan celebrado otras con anterioridad con persona distinta a la solicitada, en cuyo caso será necesario que exista, al menos, una relación de estabilidad de seis meses".Fuentes penitenciarias aseguran que a los visitantes que quieran disfrutar de un vis a vis con un preso se les exige demostrar una relación de afectividad mediante libro de familia, hoja de empadronamiento o certificado de convivencia expedido por algún ayuntamiento. Previamente, habrán debido mantener con el recluso al menos 12 comunicaciones a través de cristales, requisito no necesario para personas que compartan hijos o estén casadas.-¿Cómo se las ingenia entonces para introducir a sus chicas? -le preguntamos a la madame.-Bueno, no es difícil conseguir esos documentos en los ayuntamientos y en algunos centros no es necesario presentar tanta documentación. Todo el mundo se vende y además tengo una herramienta muy importante: unas lindas chicas que saben hacer muy bien su trabajo. Mis trabajadoras, antes de empezar con los servicios íntimos, van 12 veces a la prisión a comunicarse por cristales. Cobran 30 euros por cada visita. Luego ya, cuando logran el vis a vis, cobran 60 euros la hora y yo voy a medias con ellas.Varios miembros de un sindicato de prisiones confirman a Crónica que la presencia de prostitutas en los vis a vis es algo que está ocurriendo en España. "Se tienen que autorizar tantas visitas que es imposible comprobar que esa documentación es verdadera. No nos tomamos la molestia de llamar al ayuntamiento de turno, ni en los ayuntamientos se preocupan por mandar una patrulla de policía local para ver si realmente esa prostituta vive en el mismo domicilio del preso. No tenemos medios suficientes para frenar a las prostitutas", explica un funcionario.

 

El sistema de la madame de las cárceles está tan organizado que incluso ha elaborado una especie de catálogo que logra introducir en las cuatro prisiones que controla mandando cartas a presos de su confianza, quienes lo distribuyen en su interior, o con la ayuda de algún funcionario agradecido. "Nosotros no podemos vigilar la correspondencia salvo que sean presos Fies [inscritos en los Ficheros de Internos de Especial Seguimiento], es decir, terroristas o de especial peligrosidad. Por eso, las comunicaciones sobre puterío son top secret", indica un funcionario de prisiones.Los catálogos de prostitutas son muy detallados. Se precisan las medidas, especificando si los pechos son naturales o de silicona, la edad, la estatura, el peso, el color de ojos, la ocupación, los idiomas, la nacionalidad, la talla de sujetador, la de pantalón, su bebida favorita y hasta su perfume. En el caso del anuncio de Diana, al que ha accedido este suplemento, es la fragancia Light & Blue de Dolce & Gabanna. Y los servicios que ofrece son técnicas tántricas y "trato cariñoso como si fuese una novia". La colonia de Vanesa, según su anuncio, es Armani y se vende como especialista en griego y striptease.Una vez que el preso elige a su chica favorita, la maquinaria de Teresa echa a andar.

 

La persona interna ha de solicitar el vis a vis a la dirección del centro mediante instancia indicando el nombre y DNI de la visitante. En los catálogos de sus chicas aparecen todas estas referencias. Las visitantes tendrán que presentar estos documentos una vez que el preso haya solicitado un encuentro íntimo con ellas. Entre los servicios de la madame también se encuentra el gestionar "todo el papeleo". Cobra entre "1.000 y 3.000 euros" en función de la dificultad del centro penitenciario y de lo complicado que sea conseguir la documentación.Este suplemento localiza a un reo que acaba de salir de la cárcel de Navalcarnero y que contrató los servicios de la madame. "Yo no tenía pareja y tenía una serie de necesidades en la cárcel que quería cubrir. Nunca había sido de ir a puticlubs, pero cuando te ves ahí dentro y un compañero de celda te da un catálogo, pues no te queda más remedio que probar. Y me fue bien. Mis amigos me debían un dinero y fueron ellos los que se encargaron de pagar todo. La chica estuvo viniendo cuatro meses y ya al final le autorizaron el vis a vis. Yo aluciné de que eso se pudiese hacer cuando la prostitución está prohibida en las cárceles. Y ahora mantengo relación con la prostituta, incluso algo más que una amistad", confiesa este ex recluso, que no quiere aparecer con nombre y apellidos. Los clubes y las cárceles Madame Teresa da fe de que otras compañeras de profesión a la que ha explicado sus artimañas están entrando en otros centros penitenciarios fuera de la Comunidad de Madrid. Las 30 prostitutas que ella controla también trabajan en otros clubes de alterne. Sólo le juran lealtad en el ámbito carcelario. Este suplemento telefonea a una de ellas para solicitarle un servicio en prisión para un supuesto amigo."Déjame tu número y ya te llamará la madame. Yo le puedo hacer un servicio en un piso cuando salga de prisión, pero si hay que ir allí tiene que organizarlo la madame", responde la chica de alterne.Los vis a vis suelen durar hora y media, aunque a veces se prolongan hasta las dos. Se desarrollan en habitaciones de unos 14 metros cuadrados cerradas por un gran candado metálico, con una cama cuyo tamaño varía en función del centro (entre los 90 centímetros y el 1,30 metros) con colchón duro y muelles debajo. Al lado hay una mesilla de noche de madera con un paquete de Kleenex encima y una pequeña ventana rozando el techo. Los preservativos los suele llevar la chica, aunque en el centro penitenciario les ofrecen a sus reclusos una vez al mes un kit con anticonceptivos, un rollo de papel higiénico, jabón y cuchilla.

 

Fuentes penitenciarias explican que en el caso de que detecten que un preso mantiene relaciones con una prostituta en un vis a vis llevarían su caso a una comisión disciplinaria para determinar un castigo. "Dependería de cada centro, pero se le sancionaría privándole de paseos, suspendiéndole las comunicaciones o incluso se podría dar un parte al juez de vigilancia penitenciaria, aunque no es lo normal. A la puta no la dejaríamos entrar más, pero no podemos sancionarla de ninguna forma", explica un funcionario, que asegura que hace muchos años que no cazan a un preso en estas circunstancias."En un centro como Soto del Real puedes tener como 100 vis a vis a la semana, por lo que es imposible controlar todo", dice esta misma fuente, que aclara que es fácil reconocer a estas prostitutas: "Van solas, muy pintadas y llaman la atención. Recuerdo cómo una vez se presentó en la comunicación por cristales una llamativa que venía a ver a un mafioso danés. Estuvo allí esperando media hora y el hombre no salió. La prostituta se la había mandado un compañero de su grupo criminal. Hay algunas que se pasan de listas y las tenemos que echar porque quieren mantener encuentros con varios presos de la misma cárcel, pero normalmente la dirección del centro no se quiere meter en berenjenales prohibiendo los vis a vis porque se ha dado el caso de que algún recluso ha recurrido ante el juez de vigilancia penitenciaria".

 

Una de las razones por las que los funcionarios hacen la vista gorda con algunas prostitutas es porque prefieren que los presos puedan mantener relaciones sexuales para estar más relajados. "Si les cortamos sus necesidades básicas a los que no tienen pareja estable, se ponen nerviosos, hay más violaciones en prisión, peleas", comenta un funcionario. Esto está avalado científicamente. Rodrigo J. Carcedo, profesor de la Universidad de Salamanca, es uno de los autores del estudio The Spanish Journal of Psychology, realizado también por otros investigadores de varias universidades de Carolina del Norte (EEUU). Una de sus conclusiones es que las necesidades sociales y sexuales son muy importantes para la salud psicológica de los presos. "Se ha comprobado que el simple castigo no mejora la consecución de los objetivos marcados por nuestra Constitución.

 

Para ello es necesario mejorar el funcionamiento integral de los presos y, en este sentido, las necesidades sociales, emocionales y sexuales han de ser tenidas muy en cuenta", explica Carcedo.En su estudio, a partir de entrevistas (a 55 hombres y 64 mujeres) realizadas en la cárcel de Topas en Salamanca, se demuestra que niveles más bajos de soledad social y una mayor satisfacción sexual se asocian con una mejor calidad de vida para todos los internos.Instituciones Penitenciarias, entre tanto, niega que hoy existan prostitutas que estén entrando en sus instalaciones. "Todo es una fábula", aseguran. Teresa, cuando lo oye, pone cara de no haber roto un plato. Por algo la apodan la madame del vis a vis. Y la vida le sonríe. Le va de fábula.

( 5 Votes )
 

Boletín de actualidad sindical

App para dispositivos móviles

Descárgate la App de Acaip para tu dispositivo móvil.

Disponible para iOS y Android.

 

Si tienes dudas, consulta los manuales de uso:

  Manual para iOS

  Manual para Android

Te puede interesar...

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

© ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias. 2017
Tel - 915175152 :: Fax - 915178392 :: Email - informacion@acaip.info