Fuente: elcomerciodigital.com
La directora de prisiones, Mercedes Gallizo, tiene desde hace unos días sobre su mesa un voluminoso informe con las conclusiones del programa experimental de supervisión telemática de los violadores. Este ensayo, denominado oficialmente Permisos de Especial Control (PEC), se desarrolló de manera muy discreta entre febrero y agosto de este año, y en él participaron ocho agresores sexuales de cárceles madrileñas, ninguno de los cuales quebrantó las reglas durante las dos salidas que se les autorizaron.
Eran reclusos en segundo grado penitenciario, con buen comportamiento carcelario, apoyo social y familiar y contra los que no había «razones penitenciarias» para negarles los permisos que solicitaban como hacían el resto de los internos.