Imprimir esta página

Sindicatos policiales piden más ´rigor´ en los permisos tras la fuga de los 3 narcos

Mayor "rigor" en la concesión de permisos penitenciarios. Ésta es la exigencia unánime que realizan sindicatos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil a raíz de la fuga de tres narcos franceses que cumplían condena en la cárcel de A Lama y que aprovecharon su primera salida, concedida por el juez de Vigilancia Penitenciaria en contra de Prisiones, para desaparecer sin dejar rastro. Los representantes de estos colectivos recuerdan que no es "la primera vez" que ocurren casos similares y hacen hincapié en la sensación de "frustración" que provocan este tipo de fugas tras el trabajo policial llevado a cabo para conseguir llevar ante la Justicia a estos peligrosos delincuentes.

Fuente: farodevigo.es

 Mayor "rigor" en la concesión de permisos penitenciarios. Ésta es la exigencia unánime que realizan sindicatos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil a raíz de la fuga de tres narcos franceses que cumplían condena en la cárcel de A Lama y que aprovecharon su primera salida, concedida por el juez de Vigilancia Penitenciaria en contra de Prisiones, para desaparecer sin dejar rastro. Los representantes de estos colectivos recuerdan que no es "la primera vez" que ocurren casos similares y hacen hincapié en la sensación de "frustración" que provocan este tipo de fugas tras el trabajo policial llevado a cabo para conseguir llevar ante la Justicia a estos peligrosos delincuentes.

"No es cuestión de vulnerar los derechos fundamentales de nadie, pero ante la duda, la alarma social, la gravedad del delito y el esfuerzo policial que se realizó, no está de más ser más cuidadoso en estos permisos", afirma Marcos Castro, secretario del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en la provincia pontevedresa. En el caso de los narcotraficantes galos, señala que existían las agravantes de que se trataba de una "banda organizada" y de que el propio centro penitenciario de A Lama se había negado a la concesión de los permisos de tres días que finalmente les concedió el juez. "Es desagradable que se produzcan este tipo de hechos", concluye el representante sindical.

En similares términos se expresa Javier Martínez Blanco, secretario general en Galicia de la Unión Federal de Guardias Civiles (UFGCS). "Hay que ser más rigurosos a la hora de dar estos permisos, sobre todos en delitos más graves", indica, para añadir que la Guardia Civil, en este caso, cumplió con su trabajo procediendo a la detención y puesta a la disposición de la Justicia de estos narcotraficantes. "Nosotros cumplimos; ahora que sea la propia Justicia la que depure responsabilidades", recalca. Indica también que no es la primera vez que "critican" la concesión de este tipo de permisos. "Situaciones como estas, en las que tres presos se fugan, ya no nos asustan; por desgracia se trata de una práctica habitual", sentencia.

Los tres narcotraficantes franceses, que se fugaron tras un permiso en un período de apenas tres meses, ingresaron en prisión en 2004 por un alijo de 124 kilos de cocaína incautado en un chalé de Panxón (Nigrán). En 2006 se celebró el juicio en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, cuyo tribunal condenó a los tres fugados -y a un cuarto que es el único que permanece en la cárcel- a una pena de doce años y medio de prisión.

El caso no quedó ahí, porque los abogados defensores presentaron un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, que, a finales de ese mismo año 2006, confirmó la sentencia dictada por la Audiencia Provincial. La defensa, entre otros puntos, exponía lo que consideraba que suponía una vulneración de los derechos constitucionales: la "inexistencia de intérprete" cuando se practicó la diligencia de entrada y registro domiciliario [en el chalé donde se incautó la droga] y que no tuvieron acceso a este profesional hasta 24 horas después de la detención.

Para el Tribunal Supremo, esta denuncia carece de consistencia: considera que la operación de la Guardia Civil se hizo con un "rigurosos cumplimiento de las previsiones legales" y que los propios condenados le dijeron a los agentes del caso, cuando se hizo el registro del chalé, que hablaban y entendían bien el idioma español.

Valora este artículo
(0 votos)