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Diez funcionarios de la cárcel de Brians 2, intoxicados por un bocadillo de atún

Una decena de trabajadores de la cárcel de Brians 2, situada en la barcelonesa localidad de Sant Esteve Sesrovires, resultaron intoxicados el pasado domingo al mediodía al ingerir bocadillos de atún que estaban en mal estado, según han explicado fuentes penitenciarias.

Fuente: El Mundo

Una decena de trabajadores de la cárcel de Brians 2, situada en la barcelonesa localidad de Sant Esteve Sesrovires, resultaron intoxicados el pasado domingo al mediodía al ingerir bocadillos de atún que estaban en mal estado, según han explicado fuentes penitenciarias.

El incidente se produjo el pasado domingo en la citada prisión -inaugurada hace pocos meses- cuando los trabajadores acudieron a media mañana a la cafetería que hay en el centro penitenciario disponible para los funcionarios.

Entre los productos que podían ser ingeridos había bocadillos de atún. Una decena de los empleados optó, para su desgracia, por este emparedado. Al cabo de algunos minutos, diversos trabajadores empezaron a sentir fuertes dolores de cabeza y de estómago.

«Muchos sufrieron fiebres, diarreas y erupciones cutáneas», señalaron el lunes fuentes penitenciarias.

Ante el desconcierto causado y después de comprobar que no se trataba de un caso aislado, la dirección del centro penitenciario de Brians 2 decidió interrogar a los funcionarios sobre los alimentos que habían ingerido antes de empezar a sentir náuseas. Un producto coincidía en la dieta escogida ese día por todos los intoxicados: bocadillo de atún.

Rápidamente se retiró este emparedado de la oferta de la cafetería y la dirección de la prisión se vio obligada a exigir a la empresa concesionaria del servicio de restauración que revisaran los protocolos de control de sanidad de los alimentos que se ponen a disposición de los funcionarios del citado centro penitenciario. Por este motivo, se ha abierto un expediente para conocer con exactitud lo ocurrido.

Fuentes sindicales señalaron el lunes que más de un trabajador tuvo que ser trasladado a un centro médico, mientras que los demás fueron atendidos en la misma prisión por los servicios médicos.

No ha sido éste el primer incidente que se registra en la cárcel de Brians 2, que fue inaugurada el pasado mes de junio. De hecho, los sindicatos ya han puesto el grito en el cielo porque, entre numerosas deficiencias, «no hay agua caliente en la enfermería».

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