Fuente: ADN
Un funcionario de prisiones, David Langa, ha presentado hoy una querella por el presunto delito de prevaricación contra la directora de la prisión Tenerife II, Ana Isabel Serrano, a quien acusa de no investigar internamente la paliza que un interno le propinó el 23 de julio de 2006.
Según el querellante el interno que le agredió "tenía una sanción de aislamiento en celda por una agresión a otro interno", y asegura que el parte de hechos se "alteró de forma intencionada" para ocultar ese hecho.
El interno ha sido condenado por los tribunales pero, según Pedro Langa, padre del funcionario agredido, no se ha llevado a cabo una investigación interna de los hechos. Su hijo sufre una atrofia cerebral por la que está de baja por incapacidad laboral total e Instituciones Penitenciarias "oculta los hechos". El funcionario se querella también contra otras siete personas por prevaricación, falsedad en documentos oficiales y negligencia grave con resultado de lesiones.
El padre de David Langa, también funcionario de prisiones, indicó que reclaman la responsabilidad civil subsidiaria de la Administración y que se investigue lo sucedido.
La agresión.
Según la querella, la agresión se produjo en un módulo en el que había 190 internos, "un encargado y un solo funcionario de patio". El interno tenía la camisa "llena de sangre, un vendaje aparatoso y en la ceja, y estaba bastante alterado". Mientras un funcionario ordenó que se le diera el alta en el módulo, otro puso objeciones verbales a los jefes de servicio por el estado de agresividad.
Después el interno "atacó" a los funcionarios a la salida del patio del módulo. Langa sufrió daños por los que precisó "tratamiento psiquiátrico y de rehabilitación, así como de 227 días de curación impeditivos y un día de hospitalización" y padece "atrofia de la corteza cerebral", dice la querella.
El centro penitenciario denunció ante los Juzgados los hechos, "que fueron sobreseídos" pero "a sabiendas de la gravedad de los hechos que el propio interno reconoció" y por los que fue sancionado, la prisión no recurrió el sobreseimiento.
El procedimiento contra el interno siguió adelante "gracias a las denuncias de los hospitales" y el interno fue condenado por el Juzgado de lo Penal número cuatro de Santa Cruz de Tenerife, aclara el querellante.
Pedro Langa considera que él y su hijo sufren persecución tras haber denunciado los hechos e insiste en reclamar que se abra una investigación administrativa sobre lo ocurrido.