Fuente: canarias7.es
La segunda concentración de los funcionarios de prisiones de Tenerife II reunió a más de 200 trabajadores que, cartulina en mano, reclamaban más dignidad laboral y una solución al problema de masificación que padece la cárcel. La de ayer fue la segunda concentración que protagonizan los trabajadores de la prisión Tenerife II, donde conviven 1.550 internos, en un edificio que se concibió para 700. Ayer, además, los representantes sindicales convocantes de las movilizaciones protagonizaron un encierro de ocho horas en el interior del centro que no descartan repetir en próximas jornadas, aunque indicaron que esperarán a que pasen las elecciones «para que no se confundan las cosas», aclaran.
Además, a lo largo de esta semana se concretarán nuevas protestas a las que se sumarán las prisiones de El Salto del Negro en Gran Canaria, Tahíche en Lanzarote y la prisión de La Palma, «porque el problema que tenemos aquí se repite en el resto de centros», decía ayer el portavoz de la junta de personal de Tenerife II, Bernardo Fernández.
Los trabajadores de la prisión aseguraron ayer a las puertas del centro que llevan más de 15 años reivindicando actuaciones que pongan fin al hacinamiento y la masificación que padece la cárcel. «Este es un gravísimo problema», reconocía ayer Bernardo Fernández, sólo tiene dos soluciones: «O el traslado de los presos que no tengan arraigo familiar en las Islas a la Península, o acelerar la construcción de la segunda prisión de Gran Canaria», que tendrá capacidad para 1.008 internos.
La «lentitud» con la que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias se ha tomado la necesidad de otra prisión en Canarias, dice Bernardo Fernández, no se ha suplido con la contratación de más personal para atender «en condiciones dignas a los internos». Pero es más, agrega el portavoz sindical, «nos mienten cuando anuncian que se incorporarán 41 nuevos funcionarios». La previsión de estas nuevas incorporaciones por parte de la Dirección General de Prisiones ya existía desde el mes de enero; de hecho, explicaban ayer los funcionarios, cuatro de ellos ya están incorporados a sus puestos y 30 lo estarán en breve en prácticas.
Bernardo Fernández lamentó que el martes hubieran visitado la prisión dos inspectores y un jefe de área de servicio de la Dirección General de Prisiones «con el único objetivo de boicotear la concentración y el encierro de hoy, porque no aportaron ninguna solución, ni siquiera que los de prácticas permanezcan en el centro cuando acaben su formación».
Hacinados. La situación de masificación que padece la prisión Tenerife II ha llevado a que, según denuncian los sindicatos, se esté incumpliendo de manera permanente la legislación en materia penitenciaria, pues el hacinamiento provoca situaciones como que los presos preventivos estén en los mismos módulos que los condenados, se mezclen reincidentes y primarios y no se tengan en cuenta las separaciones por edades, como exige la ley».
Bernardo Fernández aseguraba ayer que la intimidad y la dignidad de los internos es «nula» y que los trabajadores se encuentran en condiciones extremas, pues en los módulos de 200 internos sólo hay dos funcionarios por turno, lo que provoca permanentes situaciones de inseguridad y riesgo.
Intento de boicot.
Los trabajadores de la prisión Tenerife II denunciaron ayer el intento de boicot por parte de los inspectores y el jefe de servicio de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias que visitaron el centro el martes supuestamente para buscar una solución a las reivindicaciones de los funcionarios. «Sólo venían con la intención de desconvocar el acto de hoy [por ayer]», aseguró ayer Bernardo Fernández.