Fuente: eldiariomontanes.es
La plantilla de la Prisión Provincial de Santander se ha reducido un 30% en los últimos 15 años, lo que está provocando que los funcionarios «no puedan garantizar la seguridad la integridad física» ni de los propios empleados de la cárcel ni de los internos. Así lo aseguraron ayer los representantes sindicales del personal del centro, que protestaron por la situación con una concentración a las puertas de la instalación, ubicada en la calle Alta de la capital.
José Ángel Herrera, delegado de Comisiones Obreras y portavoz de los trabajadores, señaló que la prisión vive una situación de 'impasse' desde hace 16 años, tiempo en el que ni se les informa del futuro de la misma «ni se resuelven los graves problemas internos que generan la falta de medios y de funcionarios. Así que hemos decidido que la etapa de trabajo abnegado y colaboración se ha terminado».
Según los representantes de los sindicatos CC OO , UGT y Acaip, las únicas plazas que se han mantenido cubiertas en los tres últimos lustros son las jefaturas. Las dotaciones de encargados y genéricos de vigilancia, que son los colectivos que se ocupan del control y la vigilancia directa de los internos, han sufrido un recorte «superior al 50%». A esto hay que añadir que, pese a que el recinto penal tiene una capacidad máxima operativa de 125 internos, en estos momentos, cuenta con alrededor de 180. De ellos, la mitad son extranjeros, lo que añade problemas de comunicación.
La Dirección General de Instituciones Penitenciarias, a la que se ha reclamado un interlocutor, «conoce perfectamente el problema». Pero su única respuesta es enviar cada año, a cubrir el desfase de plantilla, a unos 40 funcionarios recién incorporados al cuerpo «en prácticas, lo que les obliga a hacerse cargo de servicios para los que aún no están preparados, como la vigilancia de un patio con 70 internos o una galería de 60 reclusos».
El resultado es que, muchos días al año, sólo hay uno o dos funcionarios de carrera en el interior de la cárcel «e, incluso, situaciones puntuales en las que no hay ninguno».
La reivindicación ha sido trasladada tanto a Instituciones Penitenciarias como al delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez (funcionario de prisiones de profesión), que todavía no ha contestado su solicitud de una entrevista, que le fue cursada el pasado martes.
Menos reclusos
Por otro lado, ayer se conoció que la población reclusa de Cantabria se situaba en 561 personas a mediados de marzo, un 2,2% menos que a finales de 2006, según datos del Ministerio de Justicia difundidos por Europa Press.