Fuente: elfarodigital.es
La construcción del nuevo centro penitenciario de Ceuta está cada vez más cerca. Según ha podido conocer ‘El Faro’, estas instalaciones, que se levantarán en Cerro Redondo, una parcela que abarca parte del Príncipe y de la zona de Fuerte Mendizábal, contarán con un total de 648 celdas.
La Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIP), dependiente del Ministerio de Interior, ha comenzado ya el procedimiento para la expropiación de los terrenos, que cuenta con parcelas de propiedad privada. La superficie total del solar es de 270.000 metros cuadrados.
Este centro ‘tipo’ tendrá un tamaño “mediano”, asemejándose a la prisión de Villena, en Alicante. De esta manera, la nueva cárcel será “mediana y apropiada a una ciudad pequeña como Ceuta”.
Los estudios técnicos sobre el terreno se harán “de inmediato” por la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP). Estas labores son básicas para la puesta en marcha de uno de los proyectos que, en materia de seguridad, se han erigido en promesas de la Administración central.
El presupuesto total de la obra asciende a 132 millones de euros debido a que contará con un Centro de Inserción Social (CIS).
Este nuevo centro penitenciario deberá estar construido “antes de tres años”. En cuanto al número de internos por celdas, los centros ‘tipo’ se construyen para albergar a un interno por celda. Sin embargo por problemas de sobrepoblación, algunas están ocupadas por dos. En prisiones con 1.008 celdas, como El Puerto III, Huelva y Albolote, ésta en Granada, conviven alrededor de 1.600 internos, por lo que alguna de las celdas están ocupadas por un par de reclusos. La media de presos por celda en España es de 1,02.
Adaptación al nuevo centro.
Entre los objetivos a corto plazo marcados por la dirección de la prisión de ‘Los Rosales’ destaca posibilitar que la transición del centro penitenciario actual, el cual se ha quedado obsoleto, a las nuevas instalaciones, con todos los avances técnicos y de medios materiales, se haga de una manera ágil y natural, sin grandes sobresaltos, creando formas y modos de trabajo similares al de un centro tipo. Este sistema de trabajo se resume en racionalización del trabajo, usos de medios técnicos modernos, implantación y usos de programas ágiles, puesta a punto de diversos programas de intervención de los internos, modernización de las oficinas y utilización máxima de los sistemas creados por la DGIP para el trabajo burocrático.