Fuente: informacion.es
Once presos que aprovecharon un permiso penitenciario para fugarse de las cárceles de Villena y Fontcalent llevan varios años en libertad sin que ningún órgano judicial de la provincia haya dictado hasta ahora órdenes de detención y reintegro inmediato a la prisión al no ponerse de acuerdo sobre qué juzgado debe hacerlo. Por contra, otros cuatro reclusos huidos que han sido condenados por la Audiencia Nacional sí tienen orden de detención cursadas por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria. Igualmente, estos once presos y los cuatro de la Audiencia Nacional tienen órdenes policiales de arresto, pero la situación ha demostrado que estas requisitorias no parecen tener el mismo valor para todos los jueces.
Mientras que los jueces de Instrucción de Alicante decidieron en junta que el juzgado que estuviera de guardia acordaría la prisión de estos presos en caso de ser localizados, hace unas semanas se produjo un caso tan insólito como la puesta en libertad por un juzgado de Lorca (Murcia) de un preso fugado de Villena que fue detenido en Águilas por atentado contra la autoridad y que, tras pasar a disposición judicial, quedó en libertad pese a estar reclamado por la Policía por el quebrantamiento de condena.
La liberación de este interno provocó que el Cuerpo Nacional de Policía alertara nuevamente de la situación a la Audiencia Provincial y a la Fiscalía, ya que en 2007 había 34 presos que no habían vuelto a las prisiones de Villena y Fontcalent y ningún juzgado los controlaba. En poco más de un año se ha logrado bajar la cifra de prófugos a 15 y el escrito policial ha servido de momento para que el juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Villena dictara la semana pasada una orden de detención del preso liberado en Lorca con el fin de reingresarlo de forma inmediata en prisión. El interno fue arrestado nuevamente y el juzgado de Lorca le envió a prisión.
La juez de Vigilancia Penitenciaria de Alicante, Montserrat Navarro, explicó a preguntas de este diario que "lo de menos es quién dicte la orden. Se trata de presos que se han fugado y deben volver a prisión". Navarro dijo que lo lógico es que sea "el tribunal que puso la sentencia quien se encargue de dictar la orden de busca y captura y el juez de guardia quien lo ingrese en prisión". Asimismo recalcó que los jueces de Vigilancia Penitenciaria no tienen competencias para dictar órdenes de busca y captura. "Se trata de un acuerdo que adoptamos los jueces de Vigilancia de toda España", dijo, aunque insistió en que "no tengo ningún problema en dictar esas órdenes si nadie está dispuesto a hacerlo". De hecho, ante la polémica suscitada señaló que "he empezado a poner órdenes de busca y captura porque no se van a quedar sin poner".
La Fiscalía de Alicante ha instado a los fiscales que se encarguen de solicitar a los juzgados que dictaron la sentencia que pongan en busca y captura a los presos que no se han reincorporado a la prisión. Asimismo, también se les ha recomendado a los que se encuentren de guardia extremar el celo para pedir la prisión cuando algunos de estos reclusos sean llevados ante el juzgado de guardia.