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Investigan la muerte de un preso de Topas cuando dormía la siesta

presentaba un fuerte golpe y su compañero dice que se cayó de la cama.

La autopsia del cadáver esclarecerá si es una muerte accidental o violenta.

Fuente: El Adelanto de Salamanca

La prisión de Topas registró ayer un nuevo fallecimiento. Un interno marroquí murió en su celda mientras dormía la siesta, según ha podido saber este periódico. Después de la hora de la comida, los internos de la macropenitenciaría regresaron a sus celdas para descansar un rato.

Fue en ese momento cuando se produjo la muerte del preso. Su compañero de celda avisó a voces a los funcionarios que les custodiaban de que no respondía y que parecía que estaba muerto. Cuando llegaron a la celda los trabajadores de la prisión confirmaron que el recluso no respondía, ni siquiera los servicios sanitarios del centro penitenciario pudieron hacer nada por salvarle la vida.

Al parecer, el recluso presentaba un fuerte golpe, algo que hizo sospechar a los funcionarios de que podría tratarse de una muerte violenta. Al ser interrogado por lo sucedido, el compañero de celda del fallecido explicó a los trabajadores que se había caído de la cama y luego ya no respondía. Sin embargo, en la prisión se ha abierto una investigación para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades, para ello se está interrogando a los demás reclusos y a los trabajadores que en ese momento estaban en el módulo. El juez de guardia se ha hecho cargo de la instrucción del caso. Los trabajadores alertaron enseguida al magistrado de guardia y al forense, que se trasladaron hasta el centro para proceder al levantamiento del cadáver. Las causas de la muerte no podrán esclarecerse hasta que no se realice la autopsia al cuerpo del preso, algo que al cierre de esta edición todavía no se había producido.

El recluso fallecido era natural de Marruecos y responde a las iniciales S. A. Según ha podido saber este periódico, el interno había ingresado en Topas hace poco tiempo y estaba en el módulo 14, por lo que, de momento, no se conoce si había tenido disputas con su compañero o con otros reclusos.

La prisión de Topas ha registrado en los últimos siete años una muerte por agresión, la del conocido como Mataviejas. Además, ha habido cinco fallecimientos por sobredosis de drogas y cinco más por suicidios. El centro penitenciario salmantino no ha registrado ninguna muerte accidental, según un informe de Acaip hecho publico en estas páginas la semana pasada. En la prisión han muerto seis personas más por causas naturales y cinco por el virus del sida.
Sin director en la prisión.

Este amargo incidente se produce cuando el centro penitenciario de Topas vive una situación difícil. En estos momentos la prisión no tiene director, ya que la que hasta ahora había sido su directora, Ana Acosta, se ha trasladado ya a Castellón para hacerse cargo de la cárcel de Albocasser, tras haber dejado "buen sabor de boca en la mayor parte de la plantilla" según destacó tras conocer la noticia de su marcha la sección sindical de Acaip en el centro salmantino. Acosta fue designada como directora del Centro Penitenciario de Topas en enero de 2005, sustituyendo a José Ignacio Bermúdez, quien se volverá a hacer cargo de la prisión salmantina en unos días. La marcha de Acosta no ha coincidido con la llegada de Bermúdez, por lo que hay un vacío de poder en la prisión de Topas que está ocupando uno de los subdirectores. Bermúdez ha comunicado que llegará a Salamanca dentro de unos días. De este modo, el fallecimiento de S. A. está siendo gestionado por los subdirectores y los funcionarios del centro.

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