Fuente: diariodemallorca.es
Balears va a ser la primera comunidad autónoma que contará con una unidad para madres reclusas, que comenzará a funcionar durante el próximo mes de julio, según ha asegurado la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Desde este departamento, dependiente del ministerio de Interior, se ha asegurado que las obras de construcción de estas dependencias están prácticamente acabadas, y que la inauguración se producirá en el plazo de poco más de un mes junto a la del nuevo Centro de Inserción Social para presos en régimen abierto, situados ambos junto a la central de Cas Tresorer, en Palma. Los sindicatos, sin embargo, dudan que los trabajos estén totalmente concluidos hasta el mes de septiembre.
De mantenerse las actuales previsiones de Instituciones Penitenciarias, en julio se trasladarán a la Unidad de Madres siete reclusas -dos de ellas embarazadas- y cinco niños de corta edad, que actualmente residen en el centro penitenciario de la carretera de Sóller. El hecho de separar a las madres reclusas y a sus hijos de hasta tres años de edad del ambiente carcelario es una experiencia piloto en toda España, que ha sido posible gracias al convenio suscrito hace casi dos años entre el Ministerio y el ayuntamiento de Palma. Esta unidad dispone de 20 habitaciones y ocupa 3.649 metros cuadrados.
Esta inauguración se producirá junto a la del nuevo Centro de Inserción Social, en el que se alojaran los reclusos en régimen abierto. En este momento hay 124 personas en esta situación -106 hombres y 18 mujeres-, que se ven obligadas a pernoctar en la vieja cárcel de Palma, cuyas condiciones de habitabilidad distan mucho de ser óptimas, según se reconoce desde Instituciones Penitenciarias.
Este centro dispone de 150 habitaciones dobles más cuatro complementarias, algunas de ellas diseñadas para personas con problemas de movilidad.
El presupuesto destinado a estos proyectos ha ascendido a 12 millones y medio de euros. Las obras se iniciaron en junio del pasado año y su duración debía ser de un año.