Fuente: lasprovincias.es
10 de noviembre de 2005. El Consejo de Ministros aprueba un ambicioso plan de infraestructuras penitenciarias, que prevé una macrocárcel, un centro para presos de tercer grado -sólo acuden a dormir- y unas instalaciones para madres con hijos en la Comunitat. En total, unos 121 millones de euros de inversión.
17 de junio de 2008. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la máxima responsable de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, acuden a Albocàsser para inaugurar una prisión que, sin embargo, no albergará a ningún preso hasta septiembre. Rubalcaba admite no tener información sobre la fecha de la puesta en marcha de las obras de la macrocárcel de Valencia. Desde el anuncio de esta prisión hasta la comparecencia de ayer han transcurrido dos años y medio.
Y no sólo es la fecha, sino que tampoco la ubicación se ha concretado. Fuentes de Instituciones Penitenciarias indicaron ayer que nada está cerrado. La primera opción elegida por la Sociedad de Infraestructuras Penitenciarias (Siep) fueron unos terrenos del término municipal de Siete Aguas, tal y como adelantó LAS PROVINCIAS. Pero tras unos primeros contactos telefónicos, el asunto no parece que haya cuajado o al menos no se ha anunciado de forma oficial.
Instituciones Penitenciarias ha reconocido que Siete Aguas es una opción -la prioritaria-, pero no la única. Desde el Ministerio se manejan desde el primer día otras posibles ubicaciones, quizá como medida de presión para que el municipio dé una respuesta. En cambio, desde el Consistorio de Siete Aguas se ha lamentado desde el primer día la falta de información.
A esto hay que sumar la movilización ciudadana, que se ha opuesto a la construcción de una penitenciaría en unos terrenos que se encuentran a unos 10 kilómetros del término municipal. Los beneficios económicos para una población en cuyo término se sitúa una cárcel alcanzan los 30 millones de euros anuales, según un informe de Interior.
En idéntica situación -todavía sin lugar y fecha- se encuentran las instalaciones para presos de tercer grado y las dependencias para mujeres, ambas en la ciudad de Valencia, como ya publicó este periódico. No obstante, en estos casos ya se han mantenido contactos con el Ayuntamiento de Valencia.
La idea de estos centros es que se ubiquen en la propia ciudad de Valencia y en su entorno más próximo, ya que esta ubicación facilita los desplazamientos de estos internos que trabajan durante el día y acuden a dormir.
La prisión de Albocàsser, la que el ex ministro Jordi Sevilla dijo que no se construiría si el PSOE ganaba las elecciones, se inauguró ayer de forma oficial, aunque no albergará ningún preso hasta septiembre, según el sindicato de prisiones Acaip.
Las mismas fuentes achacaron a la "crisis" económica el hecho de que se haya "desbordado" el número de internos en las prisiones españolas, hasta alcanzar los 70.581 reclusos. La población reclusa ha crecido a un ritmo de 21 presos al día en este año, cifra que supone "la novena mayor subida de la democracia".
El nuevo centro, que cuenta con 1.214 celdas, servirá para descongestionar los demás centros de la Comunitat, que cuentan con altas tasas de ocupación. Especialmente preocupante es la situación de Picassent ya que la semana pasada alcanzó su récord de presos, con 2.600 internos, y es la cárcel de España con más reclusos.
Junto a las últimas innovaciones en materia de seguridad, en Castellón II se implantarán programas de tratamiento y de buenas prácticas que ya existen en otros centros, como tratamientos para condenados por violencia de género o agresión sexual. Además, contarán con "módulos de respeto", lugares en los que los internos se comprometen a cumplir las normas de convivencia y realizar algún tipo de tarea.
El centro está formado por 12 módulos residenciales y cuatro polivalentes con 1.008 celdas en total, un módulo de régimen cerrado con 70 celdas, uno de ingresos, salidas y tránsitos con 72 celdas y otro de enfermería con 64 camas.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideró "razonable" la creación de un juzgado de vigilancia penitenciaria y un juzgado de instrucción y primera instancia en Albocàsser. Rubalcaba reconoció que tiene "bastante sentido" que estén cerca los instrumentos judiciales oportunos, y anunció que trasladará la propuesta al Ministerio de Justicia.
El conseller de Justicia y Administraciones Públicas, Fernando de Rosa, había alertado de esta situación, ya que este centro será el único de España que no esté vinculado a un órgano judicial. En este sentido, advirtió que la prisión dependerá de unos juzgados situados a más de 60 kilómetros de distancia, con el riesgo en los traslados de los internos.