Fuente: Diario de León
EL CENTRO penitenciario de León, en Mansilla de las Mulas, destaca por sus actividades innovadoras. Ya han quedado lejos los penales que olvidaban trabajar en la reinserción y los módulos de convivencia de esta cárcel son famosos. Gracias a un plantel de funcionarios emprendedores, desde el director, José Manuel Cendón, y la subdirectora, Henar a todo un equipo sensible, la Semana de Medio Ambiente ha sido fructífera. Se inició con una exposición de modelos de aves, cedidos por la facultad de Biológicas y Ambientales, y una muestra de coleópteros y mariposas tropicales, procedentes de la Amazonía, aportada por Rafael Martínez, jurista del centro. Un concurso de reconocimiento de aves, con premios de libros y camisetas, ha hecho participar a dos centenares de internos que superaron pruebas como conocer al pájaro más pequeño -el chochín- o identificar al ave de ribera de plumaje amarillo -la oropéndola-. La prensa, amiga de la belleza femenina, sacó en sus portadas a las guapas que desfilaron vestidas con modelos elaborados a base de material de reciclaje, desde retales de tela a papel y plástico. Ha surgido un grupo autónomo, Pronatura, que trabaja en reciclado de basuras y en la fabricación de compost. Se proyectaron varias películas sobre problemas de conservación, como el cambio climático y la desertización, gustando mucho Azul profundo , documental sobre la biodiversidad marina con escenas sobre corales, orcas, leones marinos, cetáceos, osos polares y bancos de peces.
El trabajo de campo ocurrió en el coto de La Omañuela, donde una docena de reclusos desbrozaron y limpiaron la zona de descanso y mesas de picnic. Fueron invitados a buen yantar en Riello y se emocionaron con el buen trato de los comensales y hosteleros. Se busca financiación para los proyectos Avuman -ayudar a las aves en la Zepa de Los Oteros- y Bosque de Libertad -arboleda a plantar en Villomar por los internos-. Da gusto ayudar a esta gente, peleona de la vida.