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Dos años de cárcel para el preso que recibió droga en un vis a vis

Juicio en la Audiencia Provincial. El fiscal rebaja la pena por su condición de consumidor y porque no iba a traficar con ella.

Dos años más de prisión por los tres envoltorios con cocaína y hachís que los funcionarios del penal de Topas incautaron a un interno de nacionalidad colombiana, M. A. O. V., en un cacheo el pasado 30 de marzo del año 2005. El Ministerio Fiscal y los abogados del acusado alcanzaron ayer un acuerdo previo al juicio que se iba a desarrollar en la Audiencia Provincial, que supone una reducción de la condena y la exculpación del segundo procesado. El fiscal modificó su calificación inicial, de cuatro años y una multa de 1.500 euros, tras considerar los problemas de adicción a las sustancias estupefacientes que padece el condenado. La reducción se apoyó, además, en la certeza del Ministerio Fiscal de que la droga que los funcionarios encontraron en la ropa del preso no estaba destinada para traficar con ella dentro del recinto carcelario.

Fuente: Tribuna de Salamanca

El recluso colombiano explicó durante la instrucción del caso que recogió los tres envoltorios con la droga, cerca de diez gramos de cocaína y casi cien más de hachís, “porque se sintió obligado” al mantener deudas económicas, recuerdan fuentes fiscales. La recepción del paquete se efectuó tras mantener un vis a vis con una mujer, que no ha sido localizada durante la investigación y que, por lo tanto, ha eludido su enjuiciamiento. El condenado se encuentra en Topas tras un traslado carcelario para cumplir una pena por homicidio, cometido fuera de la provincia de Salamanca, y acusó a otro interno de la misma nacionalidad, J. W. G. C., como el destinatario final de la droga incautada. El Ministerio Fiscal solicitaba, en principio, otros cuatros años de prisión para este segundo presunto implicado en este frustrado intercambio de droga en el centro penitenciario de Topas.

Sin embargo, la acusación quedó ayer retirada después de que el fiscal comprobara los endebles argumentos que sostenían su imputación, entre los cuales destacaba el motivo por el que se encuentra preso: un delito de tráfico de drogas. El segundo recluso negó en todo momento que conociera al receptor de los tres envoltorios. Una circunstancia que se sumó a los problemas que tuvo su compatriota a la hora de señalar correctamente su identidad, motivos que empujaron finalmente al Ministerio Fiscal a desistir su acusación. Es el segundo juicio que llega hasta la Audiencia Provincial en cuatro meses por un intercambio de droga en Topas. En febrero, una mujer nigeriana fue condenada a tres años y seis meses de cárcel tras intentar introducir 26,3 gramos de heroína, ocultos en el ano. La condenada aseguró que la droga era para un familiar, un interno inglés, que rechazó su participación. Sin embargo, el Alto Tribunal impuso una condena de seis años de prisión para él. El fallo incluyó, además, para ambos el pago de multas económicas. La mujer nigeriana, de 3.320 euros, y el recluso, su primo, de 4.890 euros, penas mayores que la acordada ayer para otro huésped de las celdas de Topas.

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