Fuente: Terra
El hijo del fallecido, Alfonso R., ha explicado a Efe que a las 15.30 horas de ayer recibió una llamada de Instituciones Penitenciarias para comunicarle el fallecimiento de su padre, aunque no le pudieron precisar las circunstancias de la muerte.
Ha señalado que, durante sus días en prisión, su padre siempre ha permanecido en el área de Enfermería, por al 'importante riesgo de autolesión' que presentaba, ya que 'sólo quería estar con su esposa y descansar con ella', ha añadido.
Además, ha afirmado que estaba en tratamiento psicológico por orden judicial y que, aunque el día antes de morir dijo que estaba bien, los médicos de la prisión provincial 'no podían recomendar su alta'.
Ante esta situación, la familia estudia presentar algún tipo de demanda contra Instituciones Penitenciarias, ya que 'tenía que estar vigilado todo el tiempo', ha dicho el hijo, advirtiendo que, no obstante, esperarán a que 'se investigue qué ha ocurrido'.
Alfonso R. ha expresado su deseo de que el nombre de su padre no permanezca ligado a la violencia de género. 'Sólo quería el bien de mi madre y ahora ha quedado demostrado', ha afirmado.
El entierro tendrá lugar a las 11.30 horas de mañana en la parroquia de Carcabuey.
La muerte de Paulina tuvo lugar el pasado 22 de junio en el domicilio conyugal, ubicado en el número 8 de la calle Fuente de la Cruz, de Carcabuey, y fue el propio marido quien llamó al único hijo de la pareja una vez que presuntamente asfixió a su mujer con una venda, estando ella sentada en el sofá.
La anciana no había presentado ninguna denuncia contra su marido, ni tampoco había ninguna orden de protección.
Además, los vecinos del matrimonio aseguraron en su día a Efe que la pareja tenía una buena relación y que él era el encargado de cuidarla, ya que padecía una enfermedad grave.