Fuente: diariodemallorca.es
La población reclusa de Balears crece y vive más agobiada ante la falta de espacio. La cifra de penados roza los dos millares y va camino de duplicar el aforo de las instalaciones penitenciarias. El número de encarcelados ha aumentado un 20,9% en el último año, al pasar de 1.641 internos a 1.985, de los cuales 446 son preventivos y 1.539 soportan ya una condena firme.
Cabe recordar que la cárcel de Palma se diseñó para albergar a 1.008 reclusos. Fuentes de Interior aseguran que la situación es "controlable", dado que la sobreocupación sobre las plazas previstas queda por debajo de la mayoría de instalaciones de similares características existentes en el resto del país.
Un informe del sindicato Acaip destaca que durante los últimos meses se ha apreciado un incremento de confinados remitidos a Palma desde otras prisiones españolas. Así, se indica que durante el último año se ha detectado una media de una conducción mensual de 15 a 30 personas. Fuentes oficiales del centro matizan este último punto, y declaran que también se producen salidas, aunque reconocen que son más los que llegan que los que se van a otras cárceles de la geografía española.
El número de internos contabilizados en las penitenciarías españolas hasta finales de julio se situó en 71.052, un 7,66 por ciento más que en el mismo mes del año anterior, y del total la mitad están en centros ubicados en las comunidades autónomas de Andalucía, Cataluña y Madrid.
Según datos del Ministerio del Interior, el 91,77 por ciento de los presos son hombres (65.207 frente a 5.845 mujeres) y del total el 75,99 por ciento son presos ya condenados frente al 24,01 que son preventivos.
Decrecen en el País Vasco.
El número de reclusos creció en todas las comunidades autónomas en relación con el mismo periodo de 2007, salvo en el País Vasco, donde pasó de 1.372 a 1.328, lo que supone un descenso del 3,2 por ciento.
Andalucía, Cataluña y Madrid son las comunidades autónomas que concentran un mayor número de internos en sus cárceles, en concreto más del 48 por ciento del total, con una población reclusa cifrada en 15.846, 9.769 y 8.786, respectivamente.
Tras ellas se sitúan la Comunidad Valenciana (con 6.755), Galicia (con 4.722), Canarias (3.320) y Aragón (2.632), mientras que en el extremo opuesto aparecen Navarra (253), La Rioja (405) y Cantabria (722), todas ellas, con una extensión territorial mucho menor.