Fuente: lasprovincias.es
"Pan para hoy y hambre para mañana". Los sindicatos de funcionarios de prisiones lo tienen claro: la inauguración de la cárcel Castellón II en Albocàsser y su próxima puesta en funcionamiento puede convertirse más en un problema para el funcionamiento del establecimiento penitenciario de la capital que en el respiro que los funcionarios de prisiones están reclamando desde hace años en una cárcel que se encuentra casi al doble de su capacidad de internamiento de reclusos. Una veintena de trabajadores de los 260 de la cárcel Castellón I se incorporarán en la próximas semanas a la penitenciaría de Albocàsser sin que, por el momento, esté prevista la compensación del "agujero" que la nueva cárcel va a abrir en la plantilla del centro de la capital.
Aunque el traslado de personal todavía no tiene fecha determinada, fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias confirmaron que será durante esta primera semana quincena de septiembre cuando se incorpore a la cárcel de Albocàsser el personal funcionaral necesario para su puesta en marcha, con vistas a que los primeros internos comiencen a llegar a las instalaciones del Maestrat en la segunda quincena del mes. Una veintena de estos funcionarios procederán, tal como señalaron fuentes de CSI-CSIF, del centro penitenciario Castellón I. El sindicato de prisiones Acaip denunció también recientemente que otros 60 funcionarios abandonarán en septiembre la cárcel de Picassent para incorporarse a la de Albocàsser.
El problema de estas incorporaciones no es tanto el mero traslado de funcionarios, sino el hecho de que las 20 vacantes que dejará a partir de la próxima semana la marcha del personal no está previsto que se cubran en iguales condiciones, al menos, hasta final de año, según señalaron estas mismas fuentes. Las previsiones del centro es que las vacantes se cubran con funcionarios en prácticas, una categoría que también está prevista en el centro penitenciario de Albocàsser, con una treintena de personal, según consta en la convocatoria de traslados.
La llegada de los funcionarios comenzará a producirse a partir de esta próxima semana, aunque Instituciones Penitenciarias no precisó ni la fecha ni la cantidad total de personal que se incorporará al nuevo centro para su puesta en marcha, si bien se estima que la plantilla de Castellón II superará el medio millar de personas, entre todas las categorías y escalas laborales.
Tampoco hay mayor precisión respecto a la llegada de internos a las instalaciones de Albocàsser. Fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias tan sólo pudieron precisar que la incorporación de presos se hará, como ya se dijo en un principio, de forma escalonada, que comenzarán a llegar durante la segunda quincena del mes, sin precisar el contingente, y que el centro penitenciario Castellón estará plenamente operativo "a finales de año".
Los representantes sindicales, sin embargo, estimaron en "tres o cuatro semanas" el periodo necesarios para que el personal de prisiones se aclimate al nuevo centro antes de la llegada de los internos, por lo que consideran que no será hasta octubre cuando empiecen a llegar los presos a la cárcel de Albocàsser, liberando así la presión demográfica en el centro penitenciario de la capital, que se encuentra en torno al 198% de su capacidad. En todo caso, matizaron estas fuentes, la salida de presos de Castellón I se presenta como una solución temporal para mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios de la prisión, debido sobre todo a la tendencia creciente de la población carcelaria en la provincia.