Fuente: Canarias 24 Horas.com
Desde un comunicado la Sección Sindical del Centro Penitenciario de Las Palmas (Salto del Negro), se denuncia ante los familiares de los internos recluidos en el centro, ante las autoridades locales y ante la opinión pública en general, “la grave situación en la asistencia médica que desde hace una semana se presta en este centro”.
La Sección Sindical explica que “la situación en la que se encuentra este servicio a día de hoy, es que sólo cuenta con un médico interino (de un total de 8 facultativos que se requieren), contratado desde Madrid, de la noche a la mañana, para hacer frente a los servicios cotidianos que el establecimiento penitenciario debe y está en la obligación de prestar: consultas médicas, urgencias, control y seguimiento de los programas sanitarios de tuberculosis, diabetes mellitus, hipertensión arterial, SIDA, hepatitis, etc”.
Asimismo, quieren dejar constancia que “desde el día 15 de mayo, las guardias de presencia física médica han dejado de existir por decisión de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, siendo éste el único centro de todo el territorio nacional con 1400 internos en donde esto sucede. Entendemos que con esta medida no se pretende más que amenazar a este colectivo por reivindicaciones laborales ganadas ante los tribunales de justicia, donde se les han reconocido sus derechos, poniendo en peligro la atención sanitaria de los internos”.
Desde el sindicato se “hacen responsable públicamente a la Dirección del centro penitenciario y a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias de la posible repercusión sobre la salud de los internos, así como los fatales desenlaces que pudieran ocurrir por falta de asistencia médica”.
Por todo ello exigen “que se restablezca la asistencia médica adecuada que a nuestros internos se les debe prestar, estamos hartos de que siempre paguen los platos rotos por la incompetencia en la gestión de problemas la parte más vulnerable, los internos y los funcionarios de Interior, sometidos estos últimos a una sobrecarga de trabajo en su quehacer diario por la falta de personal, agravada por esta situación que si se demorase más en el tiempo creemos que pudiera culminar con graves incidentes regimentales”.