Fuente: Diario de Cádiz
A las nueve de la mañana de ayer hacían su entrada en la nueva prisión de Puerto 3 los 28 primeros internos que van a ocupar estas instalaciones. Todos ellos son presos con condenas en firme procedentes de la cárcel de Puerto 2, que de esta manera poco a poco se irá descongestionando con traslados en grupos de aproximadamente 30 personas hasta completar las previsiones para estos primeros meses de funcionamiento. Los presos que tendrán como destino Puerto 3 (un total de 436, 36 de ellos mujeres) serán todos procedentes de la zona de El Puerto y ciudades cercanas. A los 28 que llegaron ayer habrá que sumar otros tantos mañana miércoles y en los días sucesivos irán llegando nuevas remesas de internos, en este caso procedentes de prisiones como las de Huelva, Algeciras, Córdoba y Jaén.
La prisión, que fue inaugurada el pasado 7 de junio, no había tenido ocupantes hasta ahora salvo los funcionarios, que han tenido que adaptarse en estos días al funcionamiento de unas instalaciones completamente nuevas para ellos. Los presos llegados ayer no tuvieron ocasión de conocer la prisión al completo, sino únicamente el módulo residencial al que estarán adscritos, aunque en los próximos días podrán hacer uso de las dependencias previstas como talleres y espacios deportivos. Ya la prisión ha contratado personal de cocina, de lavandería y de los demás servicios necesarios para poner a andar las nuevas instalaciones, aunque en próximas fechas se irá destinando a estos trabajos a presos de confianza que colaboren en estas tareas.
Como explica el director de la prisión, Francisco Sanz, la razón de que la llegada de los presos vaya a ser tan escalonada responde a dos motivos. Por un lado, el hecho de que los furgones de la Guardia Civil tienen capacidad para transportar apenas a una veintena de presos en cada viaje, y por otro lado a la necesidad de ir probando las instalaciones con tranquilidad y con calma. De hecho, ayer por la mañana se vivía uno de los problemas que sin duda se repetirán a lo largo de estos primeros días con la cárcel ya ocupada. En este caso fue la rotura una tubería que hubo que reparar sobre la marcha. "El día a día de la prisión hará sin duda que al principio surjan dificultades de diversa índole que habrá que ir solucionando. Me he reunido con los primeros internos que han llegado y les he pedido paciencia, aunque ellos me han contestado que han pasado de viajar en un 600 a hacerlo en un Mercedes", comentó.
Los internos, a partir de ahora, seguirán su rutina habitual con su régimen de visitas previsto y su día a día, aunque en unas instalaciones a estrenar y desde luego con menos estrecheces que en las prisiones de procedencia.
En otro orden de asuntos, la Plataforma Local por la Seguridad valoró de forma positiva en su última reunión la concentración celebrada el pasado día 7 a las puertas del nuevo centro penitenciario, así como la movilización del día 14 reclamando más policías para la ciudad. La plataforma volverá a reunirse el día 4 de julio para concretar las nuevas movilizaciones que se llevarán a cabo. La plataforma exige la convocatoria urgente del Consejo Local de Seguridad Ciudadana.