Fuente: Granada Hoy
Dos son las reivindicaciones ya históricas de los sindicatos de prisiones: reducción de la población reclusa y ampliación de la plantilla. Sin embargo, el número de internos sigue creciendo y ha superado ya los 1.900, mientras que el centro penitenciario cuenta sólo con 1.008 plazas funcionales. En cuanto a la plantilla, no sólo no se ha aumentado, sino que además, este año han sufrido un recorte del número de prácticos, de 13 el año pasado a 5 en 2007, denuncian desde el sindicato de prisiones ACAIP.
El de Albolote es el centro penitenciario con más reclusos de toda Andalucía y su número no para de crecer. A esto se une que al ser el primer centro tipo de la comunidad, su Relación de Puestos Laborales (RPT) cuenta con 34 trabajadores menos que otros centros equivalentes, como el de Algeciras o el de Huelva. "Granada es el punto negro", señala Wenceslao Marbón, de ACAIP, quien asegura que es "un milagro diario que todo salga para adelante". Este milagro se hace posible, explica, gracias a una plantilla muy experta, con una media de edad de 43 años, lo cual va, no obstante, de la mano de un absentismo laboral elevado, que se sitúa entorno al 19 por ciento.
La masificación la sufren todos los trabajadores, que ven prácticamente multiplicada por dos su carga laboral y afectada su seguridad. Marbón recuerda el caso del trabajador que fue agredido por un interno hace unas semanas: "Es una especie de polvorín y puede pasar algo así en cualquier momento". Asimismo, se pone en peligro la seguridad de los internos, se dificulta el control, por lo que se ve incrementado el consumo de droga, y se hace imposible la puesta en práctica de las actividades y talleres planificados. Comparten esta visión desde UGT, cuyo responsable de prisiones, Humberto Contreras, añade que se producen frecuentes cortes de luz y de agua, ya que las instalaciones no están preparadas para tal saturación.
Por el momento, se ha pedido el traslado de 50 reclusos a otras prisiones y la paralización urgente de las reconducciones provenientes de Málaga, pero estas medidas son consideradas insuficientes por los sindicatos, que tampoco confían demasiado en la repercusión de la reciente apertura del centro Puerto III, en Cádiz, ya que consideran que descongestionará sólo las prisiones de aquella zona.
"El problema está en la distribución de la Dirección General, pero quizá, si no escuchan nuestras demandas es que la dirección del centro no tiene suficiente peso", señala Marbón. Por su parte, Contreras destaca la labor del director, Nahum Álvarez, que "se vuelca con los internos", aunque "quizás no se preocupa lo suficiente por los trabajadores", puntualiza.