Fuente: abc.es
La prisión malagueña de Alhaurín de la Torre ha alcanzado en estas fechas la cifra más alta de reclusos en sus quince años de historia, con un total de 1.904 cuando, sin embargo, está diseñada para 900, según advirtió la sección sindical de la Agrupación de los cuerpos de la administración de instituciones penitenciarias (Acaip). Por ello, exigió «medidas urgentes si no se quiere llegar al colapso de la cárcel más masificada de España».
Este hecho, según el sindicato, pone la prisión malagueña «al límite de su capacidad de funcionamiento», ya que «la propia Administración penitenciaria reconoce una falta de 65 trabajadores», aunque Acaip considera que ese déficit es de al menos 90 personas. «Cada salida o movimiento de internos -a cursos, locutorios, talleres, charlas, polideportivo, piscina, salón de actos...- ha de estar supervisada por los funcionarios, responsables de cualquier incidencia que pueda suceder», denunciaron, al tiempo que alertaron de que, pese a ello, «la plantilla de la prisión malagueña es menor que hace 15 años».
Des de Acaip se hizo hincapié en que cada vez se aumenta más el número de movimientos de internos para realizar actividades de todo tipo, «ignorando, sin embargo, que no hay personal suficiente para supervisarlos, poniendo en grave peligro la seguridad tanto de presos como de trabajadores».
Esta masificación en la prisión malagueña acarrea también uno de los mayores problemas dentro de una cárcel, como es, según el sindicato de funcionarios, «el incremento de la conflictividad». «Los roces aumentan cuando se obliga a convivir a los internos en espacios con capacidad para la mitad de personas, y esto, unido al nuevo perfil de los reclusos, hace que en lo que va de año el número de incidentes, algunos bastante graves, se haya elevado». Por todo ello dejaron claro que «la situación es prácticamente insostenible».