Fuente: laverdad.es
La Fiscalía de Alicante ha solicitado a la dirección del centro penitenciario de Fontcalent que detalle a través de un informe el número de internos que comparten celdas y su distribución por módulos después de que un recluso haya cursado una queja.
En esta reclamación, tramitada a través del Juzgado de Vigilancia penitenciaria el pasado mes de julio y a la que ha tenido acceso este diario, el preso, que está asignado al módulo 3, sostiene que es «imposible la convivencia en las celdas por falta de espacio».
La respuesta de la dirección es que este problema se debe «a la enorme cantidad de ingresos (de reos preventivos) que se efectúan por las diferentes autoridades judiciales».
Además, la dirección alega que pide «continuadamente» a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias el traslado de delincuentes penados a otras cárceles. «Igualmente se solicitan conducciones extraordinarias» de reclusos que ya han sido juzgados y están a la espera de la sentencia.
En todo caso, los fiscales adscritos al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Alicante, que visitaron Fontcalent el pasado 31 de julio y se entrevistaron con 28 internos, consideran que esas «no son las mejores condiciones para estar en prisión, por lo que pide la elaboración del informe
Riesgo de que se creen guetos
Por lo general, cuando la población penitenciaria supera las plazas disponibles en una prisión y se deben compartir las celdas, los responsables del centro tratan de que los internos sean «compatibles» entre sí, que se conozcan y se lleven bien, tal y como explica un fiscal especializado en el asunto.
Sin embargo, esto no siempre es posible y, además, existe un riesgo cierto de que dentro de la cárcel se creen guetos.
No en vano, algunas galerías de la cárcel de Fontcalent albergan casi exclusivamente a árabes o a rumanos, por ejemplo, porque casi siempre eligen estar juntos. Esa situación, por tanto, dificulta la convivencia y puede generar «choques interraciales», advierten.