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La cárcel de Huelva, a la cola en intervenciones de droga

El centro penitenciario de Huelva se sitúa a la cola en el conjunto de las cárceles de Andalucía en cuanto a intervenciones de droga, paradójicamente siendo una de las prisiones más masificadas y con más de un 70 por ciento de la población reclusa relacionada con el mundo de la drogadicción, según las estadísticas de diferentes sindicatos y organizaciones que trabajan con el colectivo de presos.

Fuente: Huelva información digital

El centro penitenciario de Huelva se sitúa a la cola en el conjunto de las cárceles de Andalucía en cuanto a intervenciones de droga, paradójicamente siendo una de las prisiones más masificadas y con más de un 70 por ciento de la población reclusa relacionada con el mundo de la drogadicción, según las estadísticas de diferentes sindicatos y organizaciones que trabajan con el colectivo de presos.

Según el último informe elaborado por el sindicato Acaip, a lo largo del pasado año en la macrocárcel onubense se realizaron sólo 20 intervenciones de droga (la lista la encabeza Puerto II, en la provincia de Cádiz, con 121 intervenciones), lo que sitúa a Huelva en el penúltimo puesto, sólo por delante de la cárcel granadina de Albolote, con nueve intervenciones. El mapa de la situación se completa con 115 intervenciones en la prisión de Córdoba, 86 en la de Málaga, 67 en Almería, 66 en Algeciras, 50 intervenciones en Puerto I y 23 en la cárcel de Jaén.

De los datos que ofrece el informe, llama la atención que los dos centros en los que menos droga se ha localizado ocupen, sin embargo, los primeros puestos en cuanto a población reclusa. A finales del primer semestre del año en curso, Albolote albergaba 1.883 internos y la macrocárcel onubense acogía 1.823 reclusos (cifra que se ha reducido en el mes de julio con traslados a la nueva cárcel del Puerto III).

La organización sindical responsable del informe considera que , en algunos centros quedan reflejadas "pocas intervenciones", circunstancia que atribuye, en términos generales, a que "los responsables de esos centros penitenciarios tratan de ocultar la realidad de los mismos, haciendo ver a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias que su centro es modélico, que no hay droga y que no hay conflictividad".

Acaip observa además una gran deficiencia en los datos de las prisiones ya que no figura un desglose del tipo de sustancias que se interceptan, al tiempo que señala que la droga que más se interviene es el cannabis, seguido a larga distancia por diversos tipos de pastillas, heroína y cocaína. Además, acusa a la Administración penitenciaria de hacer caso omiso a las recomendaciones del Defensor del Pueblo en cuanto a las medidas a adoptar para frenar el tráfico de drogas en el interior de las prisiones, como es la instalación de ecógrafos, "aparatos que resultan inofensivos -subraya- y de bajo coste, para luchar contra la entrada de drogas en las prisiones", ya sea a través de los "vis a vis" y tras los permisos de los que disfrutan los internos. "La Administración penitenciaria ha adoptado una postura de cinismo-considera el sindicato-al renunciar a la lucha contra la entrada de drogas en las cárceles".

En el conjunto de Andalucía, el 36 por ciento de los internos cumplen condenas inferiores a tres años y sólo el 5 por ciento largas condenas de más de 15 años, todo ello en consonancia con la baja peligrosidad general de los tipos delictivos: 46 por ciento delitos contra el patrimonio, 28 por ciento contra la salud pública (a la inversa en mujer 38 por ciento y 46 por por ciento), y sólo el 5 por ciento contra la vida y 5 por ciento libertad sexual, según los datos de la Asociación Pro-Derechos Humanos.

La organización humanitaria hace hincapié en que existe una relación directa entre droga y reincidencia ya que de las personas que han entrado en prisión cuatro veces o más, el 74 por ciento son drogodependientes, mientras que para quienes llevan diez o más ingresos el porcentaje aumenta al 84 por ciento de drogodependencia.

Un elemento que subraya la organización es que se da "un desconocimiento evidente" de la población con enfermedad dual (se da en aquellos pacientes que padecen una conducta adictiva y al menos otro trastorno psicopatológico), que incluso se sitúa como elevada en el caso de la macrocárcel onubense, donde esta situación se da entre el 30-40 por ciento de los drogodependientes.

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