Fuente: levante-emv.com
La Generalitat Valenciana e Instituciones Penitenciarias aplicarán en los próximos meses un convenio por el que médicos del Hospital General se desplazarán hasta la prisión de Valencia para atender a los presos. Según el subdelegado del Gobierno en Valencia, Luis Felipe Martínez, de esta manera se evitarán el 80% de los traslados al centro sanitario y se reducirá el riesgo de fuga durante estos traslados, la última de las cuales tuvo lugar el pasado martes.
Ese día, el recluso Félix Fernández Morcillo, de 28 años de edad y con una condena de tres años por robo con intimidación, dijo haberse tragado pilas y cuchillas para forzar su traslado al Hospital General y una vez allí escapó de la pareja de la Guardia Civil que lo custodiaba, golpeó a un vigilante de seguridad y robó un coche sacando por la fuerza a su conductor.
Ayer, las Fuerzas de seguridad seguían buscando, sin éxito, al fugado, y las asociaciones de guardias civiles seguían criticando los riesgos de estos traslados, riesgos que en los próximos meses podrían reducirse considerablemente.
Luis Felipe Martínez explicó que próximamente se ejecutará el convenio firmado con la Generalitat para que los internos de Valencia puedan recibir atención sanitaria en el propio establecimiento.
El 80% de las atenciones
Eso significará, dijo, que el 80% de las atenciones se realizarán en la propia prisión y que las salidas se reducirán a los casos de imperiosa necesidad. En este sentido, el subdelegado del Gobierno recordó que siempre habrá « enfermedades y casos puntuales que requerirán tratamiento hospitalario, como por ejemplo un infarto» .
En cuanto a la fuga del interno, Martínez dijo que el dispositivo de búsqueda se centra en la provincia de Valencia, aunque se trabaja también en zonas limítrofes.
El subdelegado calificó de profesionales « competentes » a los dos agentes de la Guardia Civil que se encontraban con el preso huido y añadió que éste « aprovechó la confusión de encontrarse en un lugar público con gente para escaparse». Aseguró que en los traslados de presos fuera de la cárcel « siempre existe riesgo de fuga, aunque esté rodeado de profesionales de seguridad muy preparados ».
La Unión de Guardias Civiles (UGC) denunció ayer en un comunicado las « paupérrimas condiciones » en la que se realizan las conducciones de presos así como la cifra « insuficiente » de agentes destinados a estos cometidos, lo que obliga a que efectivos dedicados a otras tareas se encarguen de estas custodias.