Fuente: ideladigital
La relación establecida entre inmigración y delincuencia, teniendo en cuenta los datos de la población extrajera reclusa, es un «grave error». Así lo manifestó ayer el director de la prisión provincial de Albolote, Naúm Álvarez, en respuesta a las declaraciones realizadas por la portavoz del PP, Eva Martín, en las que achacaba el aumento de las cifras de criminalidad a la llegada incontrolada de inmigrantes.
Martín basaba su valoración, entre otros, en el incremento que había experimentado la población reclusa en los últimos años. Un incremento que el director de la prisión no niega. Eso sí, matiza.
En la prisión granadina, la población reclusa extranjera, que no inmigrante, constituye actualmente el 15% del total. Es cierto, asume Álvarez, que en los últimos años se ha producido un incremento considerable de este colectivo, que se cuantifica como tal por motivos burocráticos. En el año 2004, y según los datos facilitados por el citado responsable de Instituciones Penitencias en Granada, el porcentaje no alcanzaba el 11%. «Este aumento no sólo se ha dado en Granada, sino en toda España y a nivel europeo. Aún así, la media española se sitúa actualmente en un 33% de extranjeros en las prisiones», puntualizó el director de la cárcel de Albolote.
Colectivos
Ahora bien, dentro de los extranjeros los inmigrantes que delinquen «como cualquier otro ciudadano» forman un grupo y no es el más importante. «No tenemos estudios criminológicos hechos, pero la experiencia nos dice que así es», explica. Entre los extranjeros, hay que sumar los de ámbito comunitario (turistas o afincados), extranjeros «de paso» en España que trabaja para las redes internacionales del narcotráfico y aquellos que pertenecen a mafias internacionales dedicadas, por ejemplo, al blanqueo de dinero. Por ello, puede deberse a una mayor movilidad geográfica de la delincuencia el aumento de extranjeros en las prisiones. De ahí que Álvarez destaque el error de relacionar estos datos con la inmigración.