Fuente: Diario de Burgos
Mercedes Gallizo, directora general de Instituciones Penitenciarias, confirmó ayer que, pese a sus 75 años, la cárcel de Burgos goza de buena salud. «No estamos en condiciones de cerrar ninguno (centros)», reconoció para destacar también su labor como «parte de la vida de la ciudad y de una riqueza» a la que también contribuyen los funcionarios que trabajan en el centro.
Gallizo reconoció que algunas de las infraestructuras penitenciarias «se han quedado un poco viejas, no solo porque sus muros tengan muchos años», sino porque las necesidades actuales incluyen mayores espacios para realizar talleres o realizar tratamientos de rehabilitación, por ejemplo. No quiso detallar si la plantilla de la cárcel va a ser ampliada, como demandan desde hace tiempo los dirigentes provinciales del sindicato Acaip. Recordó, por contra, que acaban de incorporarse un total de 150 psicólogos y trabajadores sociales a los centros del país para poner en marcha los programas de violencia de género en el medio abierto. «Hasta ahora teníamos algunos programas para las personas que están condenadas en el interior; ahora se amplia a las personas con penas leves, bien sin medidas de privación de libertad o bien en régimen abierto», ahondó.
De sus palabras se deduce también que la prisión burgalesa tendrá que esperar para ver implantados los módulos de respeto que funcionan desde hace años en León. Se trata de una forma de organizar la convivencia dentro de las prisiones que favorece la reinserción y en la que, por ejemplo, la puerta de la celda está siempre abierta y son los reclusos quienes se organizan para colaborar en la limpieza o resolver los problemas.
Mercedes Gallizo inauguró ayer en la sala Consulado del Mar la exposición que repasa los 75 años de historia del penal. Fotografías de varios fondos, incluido el de Diario de Burgos, y diversos documentos ilustran cómo el penal que comenzó a construir en 1927 -con capacidad para entre 800 y 900 reclusos -y se inauguró el 1 de agosto de 1932, llegó a tener 4.500 internos a finales del 39. Durante la dictadura franquista se convirtió en «la universidad» para cientos de opositores al régimen.
PROGRAMA DE ACTIVIDADES
Fuera: Se ha organizado un ciclo de conferencias en la Sala Polisión del Teatro Principal. Comenzará el jueves con Carlos García Valdés, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Alcalá de Henares, autor de la Ley Orgánica General penitenciar y director general de Instituciones Penitenciarias en 1978. Al día siguiente, Mirta Núñez Díaz-Balart, profesora de la Universidad Complutense, hablará «El trabajo de los presos en la España de Franco». Las charlas seguirá el 4, 5 y 10 de octubre. Todas serán a las ocho de la tarde.
Dentro: El pasado domingo actuaron María de los Ángeles y Fernando Sierra y su Ballet. Hoy habrá una charla-coloquio a cargo de un profesor de la Universidad de Burgos sobre «El Cid, héroe o villano», organizada por el Voluntariado Social. Mañana por la tarde, actuará «Son Latino», el lunes por la mañana los internos del centro y por la tarde el grupo de rock «Alimaña», de Covaleda (Soria). El martes se entregarán los trofeos y premios de los concursos culturales y los diferentes campeonatos y competiciones, así como de la liga de fútbol sala.