Fuente: idealdigital
No es una cabezonada. Es lo que asegura Instituciones Penitenciarias, es decir, el Gobierno. La decisión de ubicar un centro para presos en reinserción en el solar de la antigua cárcel de la Carretera de Jaén no es un capricho. Según declaró ayer Antonio Cruz, subdelegado del Ejecutivo central en Granada, el Ayuntamiento de la capital se esforzó lo justito para hallar una solución: ofreció una sola alternativa, una parcela que, además, no era suya. Así que dejaron -es lo que ellos dicen- poco espacio de maniobra al Gobierno.
Seis mil firmas
Lo malo es que la polémica aún colea: la semana pasada, los vecinos de la zona se manifestaban para reivindicar la conversión de la parcela en un lugar de esparcimiento ciudadano. Sin embargo, las obras del nuevo centro ya han comenzado. La marcha atrás parece imposible.
La Plataforma Beiro, que así se llama la agrupación que han constituido los vecinos y que ya ha logrado reunir seis mil firmas de apoyo, no se opone a que la ciudad cuente con un centro de inserción social para personas que disfrutan del tercer grado o tienen condenas leves, pero estiman que hay lugares más adecuados que el que está en disputa.
Pues bien, y según el Gobierno, a lo largo de dos años de negociaciones y tiras y aflojas, el Ayuntamiento sólo ha ofertado, de forma oficial, un único solar para albergar el complejo de inserción de presidiarios. Pero resulta que la parcela en cuestión -según indico el subdelegado y corroboraron fuentes de Instituciones Penitenciarias- presentaba algunos inconvenientes y no precisamente menores. Para empezar, el solar no era del Ayuntamiento de Granada.
Nueve millones de euros
O sea, que era bastante complicado disponer del terreno de una forma más o menos inmediata. Y había casi nueve millones de euros en juego, que es la inversión que recogen los Presupuestos Generales del Estado para el centro de inserción social de Granada.
Además, agregaron los medios consultados, el solar ofertado era pequeño y estaba situado en un Polígono Industrial -el del Florío-, un 'contexto geográfico' que en Instituciones Penitenciarias no consideran el más idóneo -los vecinos han recordado que en Málaga se ha construido un centro de estas características en el Polígono de Guadalhorce-.
El Gobierno puso de manifiesto las pegas y aguardó a que llegaran nuevas propuestas, pero no hubo más. «Con papeles encima de la mesa, el Ayuntamiento no hizo más ofertas», declaró ayer Cruz.
En cualquier caso, el subdelegado no cree que la ciudad haya salido perdiendo con la solución adoptada. «Se van a ceder mil metros cuadrados de terreno a la ciudad, a los que habrá que añadir el espacio libre que quede cuando la Ponderosa -hoy, un acuartelamiento de la Policía Nacional- se traslade a la sede de la nueva Jefatura, algo que va a producirse en pocos meses. Es decir, que va a quedar sitio para instalaciones municipales», recalcó Cruz.