Fuente: Levante
La construcción de la prisión de Albocàsser supondrá un importante balón de oxígeno para el viejo penal situado en la carretera de l'Alcora, que verá cómo sus problemas de hacinamiento se alivian ligeramente con el traslado de decenas de presos.
En la actualidad, en la cárcel provincial viven 780 internos, cuando el edificio se construyó para una capacidad máxima de 425 personas. La superpoblación es el principal problema del recinto carcelario. Aunque Instituciones Penitenciarias se niega, por razones de seguridad, a facilitar detalles sobre el plan para trasladar a buena parte de los presos de Castelló a Albocàsser, una vez que la nueva prisión esté concluida parece seguro que se seguirán criterios ya fijados en los reglamentos penitenciarios. Casi con toda seguridad, los internos con condenas más largas y aquellos que no tengan lazos familiares y otros vínculos afectivos en Castelló serán los primeros en ser conducidos al nuevo establecimiento penitenciario de Albocàsser, una instalación que gozará de «los mejores y más novedosos sistemas de seguridad y equipamiento, incorporando los avances más notables del sistema constructivo», según el Ministerio del Interior.
Fuentes penitenciarias aseguran que en la actualidad conviven hasta 180 reclusos en cada módulo de la prisión provincial. Los más optimistas esperan que un traslado de hasta 30 presos por módulo, dejando un máximo de 150 personas en cada uno de ellos, supondría una descongestión importante que mejoraría en buena medida las condiciones de habitabilidad de la vieja cárcel.
A pesar de que este traslado masivo supondrá un gran alivio para la red penitenciaria castellonense, las fuentes consultadas consideran que Albocàsser se llenará en unos pocos meses. Esta situación se producirá cuando empiecen a llevarse a efecto los traslados previstos de las cárceles de Picassent y Fontcalent.
Las obras en el edificio de Albocàsser pueden estar terminadas a finales de año pero fuentes penitenciarias matizan que será difícil que la nueva prisión entre en funcionamiento antes del próximo verano, ya que las tareas de acondicionamiento en el interior del inmueble van lentas.
El gobierno pretende que la construcción de la prisión de Albocàsser sea una obra importante para descongestionar las cárceles de la Comunitat Valenciana, ya que la población reclusa actualmente registrada supera con creces las ratios aceptables.
El nuevo centro permitirá también que algunos reclusos de la Comunitat que están cumpliendo condena en otras cárceles de España puedan continuar haciéndolo cerca de sus familiares.
De momento no existen previsiones a largo plazo sobre el futuro del actual centro penitenciario de Castelló, aunque se da por hecho que ambos penales seguirán conviviendo durante un tiempo.
Por otra parte, el grupo de psicólogos encargados de atender a los condenados por violencia doméstica se ha incorporado ya a la prisión provincial. Con esta iniciativa, el Ministerio del Interior pretende apoyar la reinserción de estos reclusos, que suelen precisar una atención psicológica especializada para superar su problema.