Fuente: información El Puerto
A las doce del mediodía fallecía en la prisión de Puerto II un reo de origen marroquí cuando se disponía a abandonar el polideportivo, tras hacer distintos ejercicios, como es habitual en los presos.
Por el momento, y hasta que el forense no realice la autopsia al cadáver, las fuentes consultadas por este medio admiten que se produjo por muerte súbita, es decir, por medio de un episodio en el cual la persona afectada pierde el pulso, la respiración, la conciencia de una forma repentina, inesperada, originado por causa natural, sin que hasta el momento se haya podido descubrir el origen.
A simple vista no había razones aparentes para que este joven de tan sólo 24 años pudiera encontrar la muerte en la prisión, debido a que su estado de salud era bueno, y no tenía problemas, ya que incluso venía de hacer ejercicio físico cuando tuvo que ser atendido por los sanitarios.
No fue hasta bien entrada la tarde cuando el forense realizó la autopsia al preso, a pesar de que llegó a la prisión pasada la sobremesa. Con todo, al cierre de esta edición las fuentes consultadas no tenían datos acerca del resultado de la misma.
Como ha podido saber este medio, Yasmine Lagmiche cumplía condena en el módulo C de Puerto II por un delito de drogas, y murió cuando caminaba por uno de los pasillos de la prisión, desmayándose sin que los servicios sanitarios, concretamente los efectivos sanitarios de la Unidad de Cuidados Intensivos y los propios profesionales de la cárcel portuense pudieran hacer nada por salvar su vida.
Lo entubaron de inmediato, pretendiendo su reanimación, pero no llegaron a tiempo para poder mantenerlo con vida. Por ello ni siquiera fue posible el traslado del marroquí al centro hospitalario, puesto que era demasiado tarde y ya su vida no corría peligro, al estar ya muerto cuando requirieron ayuda.