Fuente: Diario Crítico de la Comunitat Valenciana
Desde este sindicato se quiso dejar constancia de "la realidad de esta nueva prisión y de la situación real en la que llevan a cabo su labor los profesionales allí destinados". Así, señaló que el centro penitenciario de Albocàsser "se inauguró oficialmente el pasado 17 de junio, en un acto "fantasma", dado que no había funcionarios que hubieran tomado posesión de su plaza en dicho centro, sino que se les desplazó para la ocasión desde los centros de Picassent y Castellón".
Según Acaip, "es la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias quien toma la decisión precipitada e irresponsable de abrir el centro a toda costa, en contra del criterio de los profesionales". Así, recordó, "el pasado 22 de septiembre llegaron los primeros internos a ese nuevo centro, que, en esos momentos, presentaba importantes deficiencias, alguna de las cuales se ha mantenido durante semanas"
El sindicato denunció al respecto que "no funcionaba la cocina del Centro, con lo cual era necesario llevar un servicio de catering a los internos, con el coste que ello supone; .no funcionaba la enfermería debido a que tan solo había 3 médicos en plantilla, lo que suponía que ante cualquier brote epidemiológico no fuera posible separar sanitariamente a un interno; y .no funcionaban los teléfonos internos que permiten la comunicación entre los distintos departamentos y oficinas del centro".
Asimismo, criticó que el sistema telefónico que impide que los internos puedan llamar por teléfono a números no autorizados "tampoco estaba operativo, lo que supone, por ejemplo, que aquellos internos que están condenados por delitos relacionados con la violencia de género puedan llamar sin problema a su ex pareja".
Acaip también señaló que "no había servicio de limpieza en el centro, pues los propios funcionarios tenían que realizar la limpieza de los baños y de las oficinas donde prestan servicio; y no había ningún protocolo, ni ninguna norma interna de funcionamiento del centro, por lo que todo había que decidirlo sobre la marcha, improvisando".
Estas deficiencias, según el sindicato, "se han ido subsanando con el tiempo, y el centro ha podido iniciar su andadura gracias a la profesionalidad de todos los que allí trabajan"
Sin embargo, añadió, "no está operativo el módulo de aislamiento, lo que supone que cuando se produce un incidente los internos que lo protagonizan no pueden ser cambiados a un módulo que reúna mayores medidas de seguridad. Es más, -dijo- en algunos casos ha habido que cambiarlos a otro destinado a internos con un perfil menos conflictivo, lo que produce sensación de impunidad entre los internos".
"Pese a que el centro está situado en una zona donde en esta época del año se registran temperaturas muy bajas, el agua caliente y la calefacción no funcionan en todas las celdas, lo que está motivando las protestas de los internos, mientras que cada día continúan entrando al interior del centro penitenciario gran cantidad de obreros de la empresa constructora, en teoría para rematar los trabajos, hecho que supone un grave problema en materia de seguridad, ya que es muy fácil que algún interno pueda aprovechar la circunstancia para mezclarse con ellos y tratar de escapar", aclaró el sindicato.
Por otra parte, Acaip señaló que los internos "no tienen ninguna actividad que realizar, están todo el día "tirados" en el patio, no funciona el polideportivo del centro, ni la escuela, ni tampoco los talleres".
"Internos que estaban trabajando en talleres en la prisión de Picassent o Castellón ahora están sin trabajo, e internos que estaban matriculados en la escuela en esos centros de origen, ahora lógicamente no pueden asistir a ella", denunció el sindicato.