Fuente: abc.es
Infausto y rocambolesco crimen en Galicia. Maximino Couto Durán, un interno del centro penitenciario de A Lama, está detenido después de que supuestamente segase la vida de su actual pareja sentimental en Mourente, una apacible parroquia de Pontevedra de poco más de dos mil habitantes. Al parecer, su víctima se llama Rosa, y dicen quienes la conocían que era una mujer tranquila. Pero la tragedia no acabó con este crimen. El reo, que disfrutaba de un permiso ordinario, según ha podido saber ABC, se dirigió a la vivienda de su ex mujer, y la hirió.
No sólo la lesionó a ella, también a dos vecinos que acudieron a socorrerla.
Al cierre de esta edición, se desconocía el método empleado en los agravios. Los tres heridos fueron conducidos al Hospital de Montecelo, y nada se desveló del parte ni de la información sobre su estado.
El hombre, de unos sesenta años y de baja estatura, tenía una orden de alejamiento de su ex mujer y de sus hijos. De hecho, según ha trascendido, su estancia entre rejas está vinculada al acoso y a la violencia practicada contra la que un día fue su esposa. En su muñeca, portaba la pulsera para el maltratador. Cuentan que estaba obsesionado con la idea de la muerte y la venganza. Explican que de vez en cuando desvelaba sus ansias de maldad.
Y, finalmente, cumplió. Antes de ser detenido, en su desdichada peripecia, todavía encontró tiempo para, supuestamente, acometer otra perversidad al agredir a un agente de la Policía Nacional.