Tras una reunión previa en los despachos que los sindicatos poseen en el propio edificio de la Subdelegación, una veintena de personas decidieron tomar el despacho y entregarle a Jorge Hernández Mollar un escrito en el que la Junta de Personal de los Servicios Periféricos de la Administración del Estado define los recortes como «un ataque directo a los principios básicos de la función pública». Así lo aseguró ayer a este periódico el presidente de la junta de personal, Francisco Macero, quien añadió que la medida fue simbólica y que el objetivo no era provocar ningún incidente, como así fue.
De hecho, ante la ausencia del subdelegado por motivos de agenda, los funcionarios fueron atendidos por el secretario de la Subdelegación, quien se mostró «comprensivo» con los funcionarios. El encierro se produjo desde las 12.00 hasta las 16.00 horas y entre los presentes se encontraban representantes sindicales de UGT, ACAIP, USO, CCOO, CSI-F y Fedeca.
Fuente: La Opinión de Málaga