Fuente: Granada Hoy.com
El acto en honor de la patrona de Instituciones Penitenciarias, en el que se distinguió a 14 funcionarios de la cárcel de Albolote y del Centro de Inserción Social, estuvo empañado por las protestas de los sindicatos.
Hay profesiones que por su propia naturaleza tienen mérito. Trabajar en la reinserción social de quienes se apartan de la ley es una de ellas. Ayer fue un día especial para quienes desempeñan su labor al otro lado de la celda: para los funcionarios de prisiones, cuya ardua tarea no siempre es reconocida como merecen. El Carmen de los Mártires fue el escenario elegido este año para distinguir a estos profesionales, con motivo de la Festividad de Nuestra Señora de la Merced, Patrona de Instituciones Penitenciarias. Catorce trabajadores del Centro Penitenciario de Albolote y del Centro de Inserción Social 'Matilde Cantos Fernández' fueron homenajeados por llevar un cuarto de siglo de servicio, en un acto en el que no faltaron las protestas de los sindicatos por el coste del ágape: unos 7.500 euros.
La ceremonia estuvo presidida por el subdelegado del Gobierno en Granada, Santiago Pérez, que, nada más llegar al emblemático lugar, recibió los aplausos irónicos de los miembros del sindicato de prisiones Acaip, que aguardaban a las puertas de los jardines del recinto para dar, tanto a él como al resto de organizadores, su particular bienvenida. Pérez fue también posteriormente interrumpido por los sindicalistas al iniciar su discurso y, pese a los acalorados gritos reclamando "más medios y menos canapés" que tuvo que soportar, el representante del Gobierno en la provincia no dudó en continuar.
El subdelegado quiso resaltar "la calidad humana, la implicación y la profesionalidad" de todos los distinguidos, a quienes dio su más sincera enhorabuena por la valiosa labor que realizan en una sociedad que está atravesando "unos momentos difíciles", y que se está viendo abocada a soportar "medidas dolorosas pero necesarias" para recuperar la senda del progreso.
No fue Pérez el único que se refirió a la delicada situación que atraviesa el país, también lo hicieron el director del CIS, Reyes Ruiz, y el de la prisión, Jaime Hernández. El primero reconoció que el año que ha pasado "no ha sido fácil", tanto por la "estrechez económica" que sufren España y su entorno europeo, como por el sentimiento "hostil" que a veces sigue surgiendo hacia el colectivo de los trabajadores penitenciarios en ciertos sectores de la sociedad. Para el segundo, pese a que "corren tiempos difíciles", debe reconocerse "el esfuerzo" que se está realizando para "suplir las carencias que la reducción del gasto" ha generado. Hernández ofreció además un dato significativo: en los últimos doce meses, pese a contar con el mismo número de reclusos que en años anteriores (algo más de 2.600), han disminuido los incidentes por faltas graves en un 30 por cierto.
Todos los intervinientes pusieron de relieve el "temple y equilibrio" del que han hecho gala en el desempeño de su "callada" labor los funcionarios homenajeados, al tiempo que ensalzaron los valores del resto de personas e instituciones que también fueron reconocidas durante el acto, al que no faltaron los dos últimos directores que ha tenido el Centro Penitenciario de Albolote: el ahora concejal Eduardo Caracuel y Nahum Álvarez, que fue uno de los distinguidos por cumplir 25 años de carrera.
Entre las personas e instituciones a las que se les rindió tributo estaban la Fundación Diagrama, que recibió el premio 'Covase' de "cooperación" por su colaboración con el Centro de Inserción Social, y Jorge Quesada, un voluntario de la Asociación Avopri, que recogió el mismo reconocimiento por su "solidaridad", reflejada en su labor desinteresada en los talleres con los presos. Los otros dos premios Covase recayeron en la antigua subdirectora de Tratamiento del CIS, "por su compromiso con la inserción social", y en el ex recluso David Fernández, ejemplo de "superación personal". El ex reo, que estuvo en prisión tres meses por violencia de género y 18 en el CIS, explicó que decidió recuperar su vida por su hijo pequeño y, tras aceptar su condena, se dedicó a formarse y a ayudar en programas para maltratadores y alcohólicos. "Me ha ayudado la cárcel y mi niño, que lo perdí con 13 meses y lo recuperé con tres años", confesó a este diario.
También se reconoció especialmente la tarea que a diario realizan los miembros de la sección de la Guardia Civil en el centro penitenciario granadino, así como la labor que lleva a cabo con los internos la Hermana Esperanza (María del Carmen Tendero), que les motiva y ayuda en la realización de primorosos trabajos manuales con los que sacan algún dinerillo para sus gastos. De la religiosa, de 80 años, se destacó "su fuerza y bondad". Ella aprovechó la ocasión para vender algunas de las piezas hechas por los presos entre los asistentes y solicitar, en declaraciones a Granada Hoy, un poco de colaboración. Así, pidió a los granadinos que lleven "lana, hilos o cualquier material que no necesiten" a la sede de su congregación, las Hermanas Siervas de los Pobres, sita en el número 2 de la Calle Santa Rosalía.
Hubo asimismo una placa para el funcionario de la prisión que se encarga de la llevanza del libro de servicio, además de una mención honorífica para el grupo de control y seguimiento del centro penitenciario de Albolote. En este apartado, se otorgó la Medalla de Bronce al Mérito Penitenciario a una funcionaria que salvó la vida a una interna que el pasado 10 de febrero trató de suicidarse colgándose en su celda. "Son cosas que no se piensan y, gracias a mis compañeros que estaban allí, pudimos descolgarla", manifestó la trabajadora. La Medalla de Plata fue concedida -aunque entregada en otro acto en Madrid- a otro trabajador que logró arrebatar un objeto punzante (un pincho) a un preso que protagonizó una pelea el pasado 12 de mayo. Por último, otros cuatro funcionarios del centro fueron homenajeados por sofocar un incendio que se declaró en uno de los módulos en abril y que puso en peligro la vida de los reclusos.
Entre los asistentes a la celebración había autoridades y representantes de la sociedad granadina. Entre ellas, la fiscal jefe provincial, Ana Tárrago; el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Granada, José Manuel Díez Cubelos; el presidente de la Audiencia de Granada, José Requena; el juez de Vigilancia Penitenciaria Pedro Andrés Joya; el alcalde de Albolote, Pablo García; la concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Granada, Telesfora Ruiz; el decano del Colegio de Abogados, Eduardo Torres; representantes del Ejército y de la Jefatura Superior de Policía de Andalucía Oriental, así como algunos letrados especialistas en Derecho Penitenciario, como Jesús Huertas y Solimán Ahmed.