«Actualmente al menos habría que duplicar la plantilla de vigilancia». Así de tajante se mostraba ayer el portavoz de Acaip-USO, Roberto Ruiz Risueño, en referencia al Centro Penitenciario de Albacete, La Torrecica, aprovechando el día de La Merced, patrona de la Institución Penitenciaria.
Ante las cifras oficiales, según las cuales en La Torrecica hay un total de 360 internos y 176 funcionarios, la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip-USO), explicaron que dichos datos son engañosos. «Con una cifra global, la ratio de presos y funcionarios puede parecer medianamente correcta, pero la verdad es que no es así, ya que la plantilla externa (funcionarios con labores administrativas o contables) si que está bien dimensionada, pero la de vigilancia ni muchísimo menos. Habitualmente hay un funcionario por departamento con 40 presos o más a su cargo. Es mucho más inseguro que haya una persona con 40 presos, que dos con 300».
Roberto Ruiz explicó que éste no es un problema nuevo y que incluso hay presos en Albacete que deberían estar en centros de mayor seguridad. «La superpoblación de presos sigue exactamente igual y en este momento hay incluso internos que están clasificados en situaciones penitenciarias que no corresponden a un centro de las características de éste. Hay presos en primer grado, hay gente que no debería estar ahora mismo en este centro y que está cumpliendo condena o de forma transitoria en él, simplemente porque alguien ha pensado que este centro si que puede contar con medios para atenderlos o no está tan masificado. Nada más lejos de la realidad, aquí en realidad hay un funcionario por departamento y un preso peligroso en un departamento puede ser de lo más desestabilizador, cuando sólo hay un funcionario».
En esta misma línea recordó que en los últimos cuatro meses no se habían dado casos de agresiones a guardias, pero si anteriormente. «Asuntos que se han solventado milagrosamente».
Acto institucional
Por otra parte, desde el sindicato también criticaron el acto institucional que se celebró ayer, con motivo de la festividad de La Merced, en el que se ofreció un vino español a las principales autoridades políticas, judiciales y policiales de la ciudad. «Los dos últimos años, no se ha celebrado La Merced en ningún momento (por austeridad). Nos da que pensar el hecho de que el primer año que se celebra es precisamente el año en el que se nos roba la paga extra de Navidad. Yo opino que están convidándose a langostinos con mi extra y con la del resto de funcionarios de prisiones y con la del resto de funcionarios de España».
Por eso el sindicato no quiso celebrar el día de su patrona. «No tenemos nada que celebrar. A nosotros no sólo nos han quitado la extra, sino también un montón de derechos sociales, que a título personal y supongo que también a título general, nos importan más que la extra. Hablo de días libres, que se han cuantificado como dinero, algo que es falso, porque en esos días libres no se nos sustituye, con lo cual no valen nada. Se trata de un tema de ingeniería financiera, porque el Estado no va a cobrar un duro, porque a mí me pagan lo mismo».
Por último, también criticaron la que «nuestro centro de trabajo se encuentra en unas condiciones lamentables y de absoluta precariedad», ya que usan ordenadores obsoletos, cuentan con material en mal estado y hasta sufren plagas de cucarachas, a pesar de que se llevan a cabo las campañas de desinfección, desinsectación y desratización.
Los discursos
En el acto institucional, realizado en el Hotel Universidad, el director de La Torrecica, Javier Cabrejas, aseguró que el evento se celebraba para reconocer el trabajo de los funcionarios y de las instituciones, administraciones y asociaciones que colaboran con la prisión.
También recordó que si este año se había podido celebrar el acto, era por la «buena gestión», que había permitido ahorrar «sin mermar en la calidad».
En cuanto al balance del año, explicó que podía caracterizarse por su «normalidad, sin prácticamente incidentes, salvo por pequeños roces, fruto de la convivencia».
También explicó que el trabajo de los funcionarios había sido complicado por el nivel de ocupación. Además destacó la importancia de los programas de inserción, recordando que este año hay más módulos de respeto, existiendo un total de cinco de hombres y dos de mujeres. En cuanto a la educación reglada para adultos que se imparte en el centro, explicó que tiene mucha aceptación y se marcó como objetivo el aumentar durante el próximo año el número de alumnos matriculados.
También agradeció la ayuda prestada por la consejería de Sanidad y Bienestar Social, por su ayuda en la lucha contra la drogodependencia, que se ve complementada con la labor de un grupo de seguridad que lucha contra el tráfico dentro de la prisión.
Por último, destacó la ocupación plena del Centro de Inserción Social (CIS) y su funcionamiento óptimo; el trabajo del servicio de gestión de penas, que cada vez es mayor; la excelente relación con las instituciones judiciales y policiales y agradeció la labor de asociaciones como Cáritas, Justicia y Paz y Atenea. Sus últimas palabras fueron para los funcionarios de los que destacó su plena disposición, a pesar de su bajada de sueldo.
El subdelegado de Gobierno, Federico Pozuelo y la alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod, también destacaron la labor de funcionarios y asociaciones y el trabajo que realizan para lograr la reinserción.
El acto finalizó con la entrega de unas placas conmemorativas y un diploma a ocho funcionarios, que cumplían 25 años al servicio de las Instituciones Penitenciarias. Entre los homenajeados se encontraba el propio director del centro, Javier Cabrejas y los funcionarios: Pedro Antonio López, José Amaro Morales, Juan Rafael Romero, Juan Fulgencio Fernández, María Prado Salazar, Gregorio Sevilla y José Luis Plaza Castillo.