Sánchez explicó que con motivo del Día de la Merced, funcionarios y presos disfrutan de un vino español durante el cual se reconoce la labor del personal que, por diferentes motivos, como la antigüedad, ha logrado una serie de méritos, algo con lo que el sindicato está totalmente de acuerdo. Ahora bien, de ahí a que dicho vino español se complemente con una serie de actividades lúdicas para los presos mientras la situación de los funcionarios, con la puesta en marcha de las políticas de austeridad, no pasa por sus mejores momentos, dista un trecho que no comparte Acaip.
«Desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias se ha librado una importante partida para todos los centros penitenciarios, incluido el de Ocaña I, para celebrar la festividad de la Merced; además la Diputación ha contribuido contratando actuaciones musicales para los internos. Mientras los funcionarios de prisiones tenemos que soportar recortes económicos, sociales y laborales, ya que en los últimos tres años la pérdida de nuestro poder adquisitivo ha sido del 30 por ciento. A esto se une que los trabajadores desarrollamos nuestro trabajo en unas condiciones lamentables y de absoluta precariedad, que van desde sillas y mesas rotas, ausencia de agua caliente en los baños, poca salubridad debido a la escasez en el suministro de productos higiénicos para la limpieza de las estancias, y eso que tenemos riesgo de padecer accidentes biológico y estamos expuestos a enfermedades contagiosas, existencia de plagas, etc.», manifiesta Acaip en un comunicado.
acciones para la integración sí. Para el sindicato son básicas las acciones formativas y de otro tipo que se ofrecen en los centros penitenciarios, no en vano el gasto hacia los reclusos, sostiene Sánchez, debe ir encaminado a su posterior integración. Pero lo que no comparten es medidas puestas en marcha de tipo lúdico, como las de esta semana, «que no sirven para nada», más allá de gastar un dinero que bien podría invertirse en mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios, que desempeñan, recuerda, una labor no siempre fácil y que se ve agravada por la falta de medios.
Por todo ello, en la carta al secretario general de Instituciones Penitenciarias, Acaip solicita que «en lo sucesivo, en vista de que existe dinero, pues se ha habilitado partida para celebraciones, se dote al establecimiento penitenciario de Ocaña I de todo el material que necesite y se acometan las obras de mejora para actualizar las obsoletas instalaciones en las que los trabajadores penitenciarios desarrollamos nuestra labor, así como se nos libre de la plaga de palomas que asola nuestras instalaciones».