El cuerpo sin vida del interno, que respondía a las iniciales F. L. A. y era natural de Oviedo, fue hallado en el interior de su celda poco antes de las siete menos cuarto de la tarde, cuando los presos se disponían a salir al patio como cada día antes de la cena. En la celda del joven, «que antes se había acostado a la siesta», según señalaron fuentes de Villabona, no se halló ningún signo de violencia.
Los responsables del centro penitenciario asturiano, todo un referente a nivel nacional en la lucha contra la drogadicción, quisieron ayer ser prudentes antes de hacer una valoración de la muerte del recluso. «Todavía no se saben las causas del fallecimiento, por lo que no sería de recibo hablar antes de que los profesionales den su versión de lo que ha ocurrido», aseguraron fuentes ligadas al penal.