El ministerio público sostiene que el 23 de marzo de 2010 el acusado -D. A. F.- cumplía condena en Villabona y que, al regresar de un permiso, ocultó dentro de su cuerpo, en la zona rectal, tres bolsas que contenían hachís, con un peso de 60,18 gramos y una riqueza en THC del 3,7 por ciento. Su propósito era distribuir la droga en la prisión. Los funcionarios de la cárcel encontraron el hachís cuando el acusado pretendía deshacerse de él en el módulo de enfermería del centro penitenciario, tirándola al retrete. La fiscalía considera los hechos constitutivos de delito contra la salud pública.