Según informaron fuentes de la comandancia provincial en un comunicado, la detención de este vecino de Onda se produjo el día 12 de marzo. Un perro del Servicio Cinológico de la Guardia Civil de Castellón detectó un olor sospechoso en un varón que tenía concertada una cita con un interno del centro penitenciario. El can marcó al joven en la sala de espera de los visitantes del centro penitenciario.
Los funcionarios de prisiones procedieron a cachearle y encontraron ocultas, entre su ropa, siete barras supuestamente de hachís . Por dicho motivo, los guardias civiles de la sección de seguridad del centro penitenciario detuvieron a L. M., de 21 años de edad y nacionalidad rumana, como presunto autor de un delito contra la salud pública.