El reo que cumplía condena, según fuentes policiales, por un apuñalamiento en el transcurso de un robo en el interior de una vivienda, aprovechó su estancia en el módulo UTE para ganarse la confianza de los funcionarios de Instituciones Penitenciarias y huir. Tanausú estaba fuera de los muros de la cárcel y logró escalar una verja de tres metros. Actualmente, estaba conceptuado como un recluso de segundo grado y le faltaban nueve meses para terminar de cumplir su condena. Ya había obtenido dos permisos y nunca se había ausentado.
Al fugado se le conocen dos domicilios, uno en La Laguna, en Gracia y otro en Güímar, aunque su madre vive en El Sobradillo. Las mismas fuentes señalaron que este joven recluso ya había protagonizado cuando era menor de edad otra fuga del Centro de Internamiento con Medidas Judiciales donde se encontraba recluido.