También se pone en conocimiento de estas visitas que antes de acceder al interior tienen que pasar por un control realizado por agentes de la Guardia Civil, que actúan apoyados por un perro detector de estupefacientes.
Pese a las advertencias anteriores, los perros detectores de drogas de la Guardia Civil marcaron a tres personas como posibles portadoras de drogas.
En la primera de las actuaciones, uno de los perros del Servicio Cinológico la Guardia Civil señaló a una mujer, M.B.B.I. de 44 años, que ocultaba entre sus vestimentas 10 bellotas de hachís.
La segunda intervención tuvo lugar cuando uno de los perros detectores señaló a un hombre, J.A.M.H., de 29 años, que intentó ocultar 2 gramos de cocaína entre las ropas de un hijo menor de edad que lo acompañaba.
Acto seguido, el perro señaló a una mujer, F.H.T., de 50 años de edad, madre y abuela respectivamente de estos últimos, que ocultaba en el interior de su cuerpo otros 18 gramos de la misma sustancia.