Fuente:Diario Jaén
La población reclusa en la cárcel de Jaén encadena tres años consecutivos de descenso y esta misma semana ha alcanzado el nivel más bajo de la última década. De hecho, nunca en la historia reciente del centro se había bajado de los 600 internos, algo que ocurrió el pasado martes. Aún así, la prisión jiennense sigue estando saturada.Atrás quedaron los años en la que el Centro Penitenciario de Jaén tenía el dudoso honor de ser uno de los presidios con la tasa de hacinamiento más alta del país, por encima incluso del 200 por ciento.
Lejos se vislumbra también aquel mes de enero de 2010, cuando se alcanzó una cifra récord realmente escandalosa, con más de 802 reclusos en las 415 celdas con las que cuenta la cárcel de Las Infantas.En los tres últimos años, la población reclusa descendió en casi todas las cárceles españolas: “Es una tendencia generalizada”, explica Juan Mesa, el director, quien se congratula de que el Centro Penitenciario de Jaén se encuentre ahora en parámetros “más normalizados”. “Se ha producido un descenso progresivo y parece que la tendencia es que la cifra se estabilice en torno a los 600 reclusos”, aclara.Esos son, precisamente, los presos con los que cuenta actualmente la cárcel jiennense.En total, el descenso en los últimos tres años fue de más del 15 por ciento, un porcentaje considerable que, según los profesionales de prisiones, se debe en su mayor parte a la expulsión de presos extranjeros con condenas penales inferiores a los seis años. Al menos, así lo asegura el sindicato Acaip, que agrupa a los trabajadores de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias. Un informe de esta organización apunta que en los últimos tres años el número de reclusos en Jaén disminuyó en doscientos, la mayor parte de ellos extranjeros. De hecho, desde Acaip destacan que en los dos últimos años la cifra de reclusos en España se redujo en 7.482, más de la mitad de los cuales eran condenados procedentes de otros países que se acogieron a la posibilidad de conmutar sus condenas a cambio de ser expulsados del país. Es una situación que se repite en Jaén.Hace tres años, la cárcel provincial tenía encerrados a más de 150 extranjeros. Esta semana, apenas había 75, según confirma el director Juan Mesa. No es una interpretación xenófoba de la delincuencia. Basta con echar un vistazo a las principales magnitudes. A pesar de que los extranjeros solo representan el 12,1% de la población total de España, en los centros penitenciarios tienen una cuota del 32,5%. La tasa de criminalidad es mayor entre los foráneos. Y su salida de España por el empeoramiento de las condiciones de vida —desde el inicio de la crisis se estima que cada día un centenar vuelve a sus países de origen— está contribuyendo a la caída del número de presos