El fiscal, sin embargo, pide que "Jomar" sea castigado por asesinato, un delito por el que podría llegar a pagar una condena de hasta 25 años de cárcel. El juicio quedó ayer visto para sentencia y a la espera del veredicto del jurado, emitido esta tarde.
El abogado de la acusación particular -que representa a los padres de Justo Prieto, el recluso fallecido- también pide una condena por asesinato para el marroquí, pero no deja de lado al funcionario. Para V. M. Á. Ll. solicita cárcel por "complicidad en un delito de homicidio doloso" o la alternativa de "autoría de un delito de homicidio por imprudencia profesional grave". El letrado Sergio Herrero mantiene que el funcionario fue quien avisó a "Jomar" de que Justo estaba en su mismo módulo y que era la persona que lo había apuñalado ocho años antes en un bar de Gijón. Herrero afirma que V. M. Á. Ll. hizo oídos sordos a las peticiones del recluso asturiano, que le había solicitado algún tipo de medida para evitar coincidir en las mismas dependencias que "Jomar" y evitar así que este pudiese tomar represalias contra él por el conflicto anterior.
Por su parte, el abogado que defiende al marroquí, Washington Jesús Villaverde, está convencido de que su cliente no cometió asesinato y que los hechos, como mucho, pueden ser constitutivos de un delito de homicidio. Sigue defendiendo que si el funcionario no hubiese avisado a "Jomar" de la presencia de Justo en su mismo módulo no hubiese tenido lugar el fatal desenlace. Además, considera que V. M. Á. Ll. incurrió en contradicciones durante el juicio sobre el lugar en el que estaba en el momento de los hechos y a la hora de negar que no tuvo nada que ver con lo ocurrido. El letrado recalca que su cliente actuó movido por un estado de arrebato y obcecación y que tenía miedo sufrir de nuevo el ataque de Justo. Según Jesús Villaverde hubo testigos que dejaron claro que el fallecido hizo un gesto para agredirlo antes de desencadenarse la pelea.
Lo cierto es que la paliza recibida por Justo Prieto fue de tal calibre que algunos reclusos declararon en su día "que no lo habían visto ni en las películas".