Los funcionarios visitaron prisiones masculinas, femeninas y centros de mejores, y se interesaron por aspectos arquitectónicos, de seguridad, de clasificación de los reos, de programas de formación de reclusos y, particularmente, por los sistemas de rehabilitación mediante el trabajo o el estudio, un concepto que no existe en Marruecos.
La dirección penitenciaria debe decidir ahora sobre qué aspecto quiere profundizar en la formación de sus funcionarios, gracias a una partida presupuestaria reservada este 2014 por AECID dentro de su programa "Massar" para promover el buen gobierno y las prácticas democráticas dentro de los países árabes.
La dirección penitenciaria marroquí está muy interesada en promover los derechos humanos dentro de las cárceles y no duda en polemizar en público con aquellos presos que alegan haber sido objetos de torturas o tratos degradantes dentro de las cárceles marroquíes.
El Relator de la ONU contra la Tortura, Juan Méndez, dijo en su última visita a Marruecos en septiembre de 2012 que en el país está emergiendo una cultura de los derechos humanos, pero ello no impide el recurso "muy frecuente" a los malos tratos en los delitos comunes, que es "casi sistemático" en los casos de terrorismo.