Fuente: Ical
Los funcionarios que se encargan de la vigilancia de los presos denuncian que se sienten desprotegidos
Una plantilla envejecida que ronda los 50 años de edad de media, que se ha visto reducida en los últimos años en cerca de una veintena de trabajadores y que atiende a una población reclusa cada vez más peligrosa y conflictiva.
Esa es la situación en la que se encuentran los funcionarios de prisiones que se encargan de la vigilancia de los internos del centro penitenciario de La Moraleja, en la localidad palentina de Dueñas, según denunció a Ical la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), sindicato mayoritario en la junta de personal de la prisión.