Fuente: El Mundo
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Hay 234 plazas de funcionarios que nunca se han cubierto, según Acaip
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En los últimos tres años la RPT se ha reducido en 108 funcionarios
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Aunque la población reclusa ha disminuido, la 'tasa de hacinamiento' sigue siendo alta
En total, y desde 2009, en Andalucía se han abierto seis centros penitenciarios, 14 centros de inserción social (CIS), se ha ampliado el CIS de Jerez, se han creado dos nuevas unidades de madres y se ha reformado y ampliado la prisión de El Dueso. Sin embargo, en el mismo tiempo, sobre todo desde 2010, el número de funcionarios no sólo se ha ampliado, sino que incluso se ha reducido, en 108 plazas recogidas en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y otras 234 que, en realidad, son plazas que existen pero no han sido cubiertas. En total, calculan, 342 funcionarios menos de los necesarios.
Eso sí, en el mismo tiempo la población reclusa, aunque la 'tasa de hacinamiento' sigue siendo muy alta, se ha reducido en 2.095 internos, hasta quedarse en la cifra de 15.400 en todos los centros de Andalucía. Esto lo explica el informe en la reducción de las penas a las conductas menos graves de narcotráfico que se produjo en la reforma del Código Penal del 23 de diciembre de 2010, la cual rebaja el castigo a los 'muleros' o transportistas de droga que no formen parte de ninguna organización de 9 años a 6 como máximo.
Además de este cambio legal, lo atribuyen también a las nuevas "políticas de extradición" de los condenados extranjeros a sus países de origen a través de acuerdos entre los estados, siempre que estuvieran condenados a penas de menos de 6 años y que no estuviesen relacionadas con delitos contra los derechos de los trabajadores o con el tráfico ilegal de personas y la inmigración clandestina.
El delegado de Acaip en la prisión de Albolote, Gregorio Rodríguez, habló también de la interceptación de droga en las prisiones, asegurando que "el sistema funciona". "Se suele decir que en la cárcel hay más droga que en la calle, pero es un tópico que no es real, porque si aparecen en las estadísticas unas cifras tales es porque se incautan todas esas drogas", explicó.
Lo normal es que los presos tengan pequeñas cantidades de estupefacientes como pastillas, y drogas "al menudeo", siendo el hachís la más habitual. El tráfico de medicamentos responde, sobre todo, a los tranquimazines, que han llegado a ser incautados hasta en la cantidad de 140 a un mismo preso, aunque ese caso fue "una excepción" que por eso mismo se recuerda.