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Jaén.- Los presos se hacen 15 años más viejos

Fuente: Ideal

El grupo de entre 41 y 60 años es ya el más numeroso en la cárcel, y los veinteañeros caen a la mitad

Estafas y apropiaciones como delitos en boga por la crisis y la necesidad de muchos padres de familia, detrás de la estadística.

El mito es una cárcel llena de jóvenes. «Aún no tienes años pa votar, y ya pasas del rollo de vivir. Chorizo y delincuente habitual contra la propiedad de los que no te dejan elegir», cantaba el trovador Sabina. La realidad es un presidio repleto de cuarentones, de cincuentones y hasta se sesentones.Un informe elaborado por el sindicato Acaip, mayoritario en la prisión provincial Jaén II,

 

Fuente: Ideal

 

El grupo de entre 41 y 60 años es ya el más numeroso en la cárcel, y los veinteañeros caen a la mitad

 

Estafas y apropiaciones como delitos en boga por la crisis y la necesidad de muchos padres de familia, detrás de la estadística.

 

El mito es una cárcel llena de jóvenes. «Aún no tienes años pa votar, y ya pasas del rollo de vivir. Chorizo y delincuente habitual contra la propiedad de los que no te dejan elegir», cantaba el trovador Sabina. La realidad es un presidio repleto de cuarentones, de cincuentones y hasta se sesentones.Un informe elaborado por el sindicato Acaip, mayoritario en la prisión provincial Jaén II,

revela que la edad media de los reclusos ha aumentado notablemente en los últimos años, hasta el punto de que el grupo de entre 41 y 60 años de edad es ya el más numeroso entre rejas, seguido los que tienen entre 31 y 40 años. Hace poco más de una década, por el contrario, en la cárcel ‘mandaban’ estadísticamente los internos de entre 26 y 30 años, seguidos en importancia numérica por los de 21 a 25 años. La edad media de los reclusos ha aumentado casi quince años desde 2002.

El dato se extrae de una comparativa entre los internos de Jaén IIen mayo de 2002, con datos facilitados por la dirección de entonces, y con el estudio de Acaip con datos de mayo de 2014. La ‘muestra’ es similar en cuanto a volumen, pues en 2002 había 415 penados y 110 preventivos y ahora se ha hecho con 534 penados. El proceso no es exclusivo de Jaén, sino que es nacional:los internos de entre 41 y 60 años son los que más aumentan, en torno a un 30% en un lustro. En la cárcel de Jaén, los presos que se pueden considerar jóvenes (menores de 31 años, son ahora la mitad que en 2002 con aproximadamente el mismo volumen de internos.

Condenas largas

¿Se han hecho viejos los mismos delincuentes que había hace una década?En parte sí. Acaip apunta a que de 534 penados, casi la mitad (209) cumplen condenas de 3 a ocho años de cárcel, otros 91 penan entre 8 y 15 años, 33 cumplen entre 15 y 20 y una decena carga con condenas de más de 20 años. Informes penitenciarios revelan que España es uno de los países europeos con condenas más largas. La condena media a nivel nacional es de casi 20 meses. Solo en Ucrania, Acerbayán, Portugal, Rumanía y Moldavia la dureza de los castigos supera a las que imponen las leyes españolas. Así que la duración de las condenas envejece a la población reclusa.

Pero otro dato matiza al anterior:solo el 44’9% de los internos son reincidentes, cuando hace una década eran más del 70%. Es decir:solo un parte de la población reclusa repite estancia, mientras que la mayoría son ‘primarios’, debutantes en ingresos en centros penitenciarios. Así que lo lógico es pensar que hay un retraso en la edad en la que se empieza a delinquir en la mayor parte de las personas que cumplen condena en la cárcel.

Nueva delincuencia

«La prisión es como un barrio de Jaén. Lo que hay aquí es reflejo de lo que hay en la sociedad fuera», solía decir Manuel Martínez, funcionario de prisiones de carrera y director del presidio hace años. Hay factores como el envejecimiento general de la población que puede ayudar a explicar el fenómeno. Pero la Memoria de la Fiscalía, documento en el que se analiza la evolución de la delincuencia año tras años, también da otras claves.

Los fiscales llevan años alertando del incremento de los delitos contra el patrimonio. De los robos y hurtos en todas sus modalidades, pero especialmente en los últimos años también de estafas de todo tipo y condición y también de apropiaciones indebidas y otros delitos de más guante blanco y menos violencia que los que tradicionalmente han acabado con sus protagonistas en la cárcel. No son delitos tan propios de jóvenes, sino de personas de más edad.

Además, tanto fiscales como responsables de fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han venido insistiendo en el aumento de lo que se conoce como ‘delitos famélicos’, propios de personas que actúan desesperados para cubrir sus necesidades primarias y de su familia. Es decir, que son delitos cometidos por personas que tienen la responsabilidad de mantener a la familia, en una provincia con un 40%de paro. Por los cambios demográficos y los nuevos modelos sociales, los jóvenes retrasan la emancipación, y la edad a la que asumen cargas familiares. Más allá de los 30 años en un buen número de situaciones. Algunas veces actúan movidos por la desesperación, en delitos violentos. Ocurren sucesos en este contexto con frecuencia. Algunos tan evidentes como el del antaño abogado de prestigio que acuciado por la necesidad entró en una sucursal bancaria con un arma y tras llevarse apenas 50 euros le pidió perdón a la cajera antes de marcharse.

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