Fuente: La Vanguardia
Huelva, 22 sep (EFE).- El sindicato Acaip ha alertado hoy de una plaga de chinches en el centro penitenciario de Huelva sin que las distintas administraciones den una respuesta efectiva a la misma, con lo que podría convertirse en un problema de salud pública en Huelva.
En rueda de prensa, el presidente nacional de Acaip, José Ramón López, ha precisado que desde hace algo más de un año existe una "infestación de chinches" en la prisión, detectado, "que se sepa" a uno de los módulos, lo que afecta "de forma directa a la población reclusa y a los funcionarios".
Ha indicado que de esta situación se ha dado traslado en varias ocasiones al consejo de salud de la prisión, a la Subdelegación del Gobierno e incluso a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía sin que "hasta el momento se hayan tomado medidas efectivas para erradicarlo".
Asimismo, ha alertado de que "se ha establecido un protocolo por el cual aquel recluso que detecta que tiene chinches, lo esconde para no ser llevado a aislamiento o que no se le retiren sus ropas, que han de ser lavadas a más de 60 grados y pueden estropearse, lo que motiva que se siga propagando".
En su opinión, "no estamos únicamente ante un problema que afecta a los reclusos o a los funcionarios que puedan estar en contacto con ellos, es un problema de salud pública ya que esos funcionarios entran y salen de la prisión, la ropa de los reclusos se las llevan sus familiares, por ello queremos que se actúe y que la sociedad en general conozca lo que está pasando".
A este problema se suma otro también sanitario, que es el aumento de casos de tuberculosis detectados en la prisión reclusa, tres en menos de dos meses, uno de ellos contagioso por vía aérea sin que "desde la dirección se hayan tomado las medidas oportunas para constatar si ha habido o no contagio a otros presos o funcionarios".
Según López estos son sólo dos ejemplos de la "catastrófica gestión" en el centro del actual director, Alejandro Zulueta, al que además responsabilizan de "hostigamiento laboral, recorte de derechos y castigos encubiertos" que están provocando que "el ambiente laboral se esté deteriorando".
Por todo ello, ha anunciado la puesta en marcha de un calendario de movilizaciones, que comenzó ayer con un encierro simbólico en la Subdelegación del Gobierno y que se dará a conocer al completo los próximos días, y la petición de cese del director.