Fuente: Diario Jaén
La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha activado el protocolo de accidente biológico por enfermedad contagiosa en el Centro Penitenciario de Jaén tras confirmarse que un preso sufre tuberculosis. Todos los funcionarios e internos que hayan tenido algún contacto con este recluso deben someterse a las pruebas de detección de la enfermedad en el más corto espacio de tiempo posible.
De hecho, la Dirección de la cárcel ha citado mañana mismo y el viernes a los trabajadores que pudieran estar afectados para explicarles la situación. En principio, las posibilidades de contagio son muy escasas, aunque es necesario tomar las medidas pertinentes de prevención.
El preso llegó a Jaén el 7 de diciembre e ingresó en Enfermería trece días después
El recluso enfermo, que actualmente está ingresado en un hospital de la capital, llegó a la cárcel jiennense el pasado 7 de diciembre, procedente del Centro Penitenciario de Topas, en Salamanca. En principio, y según las fuentes consultadas, no presentaba síntomas y llegó en buen estado de salud. Tras ser sometido a la revisión médica de rigor, pasó dos días más en el Módulo de Ingresos. A partir del 9 de diciembre, fue trasladado al Módulo 2, donde se encuentra la Unidad Terapéutica Educativa (UTE). Fue durante su estancia en este recinto cuando comenzó a sentirse mal. El día 20, el interno fue enviado al Módulo de Enfermería y, desde ahí, al hospital. Estuvo hospitalizado desde el 25 hasta el 4 de enero, cuando fue dado de alta y regresó a prisión. Ahora, y tras confirmarse su positivo, se encuentra aislado. Después de constatarse la presencia de la enfermedad, la Dirección de la cárcel se reunió con los tres representantes sindicales, a los que pidió colaboración para difundir la activación del protocolo de accidente biológico entre todos los funcionarios.
Este es el procedimiento habitual y normal que pone en marcha para el abordaje de estas situaciones. Incluye el estudio de las personas del entorno más cercano del paciente que tiene la enfermedad, para comprobar si hay más afectados y proceder a su tratamiento de manera preventiva. Por ello, todos los funcionarios que pudieron tener algún contacto con el recluso en cuestión están citados mañana y el viernes a una reunión en la sala de juntas del Centro Penitenciario. En principio, se desconoce el número total de trabajadores que pudieran estar afectados por esta medida de precaución, aunque las primeras estimaciones hablan de una treintena. También se ha comunicado la situación a la cárcel de Topas, de donde procede el preso infectado.
Es la primera vez que se ha tenido que activar este protocolo por enfermedad contagiosa en el Centro Penitenciario de Jaén, a pesar de que los expertos aseguran que las posibilidades de contraer la tuberculosis aumentan en más de un 15 por ciento cuando una persona está privada de su libertad. Ya el pasado verano, el sindicato Acaip mostró su preocupación por el incremento de casos de tuberculosis en las cárceles. En concreto, se detectaron cuatro casi simultáneos en las prisiones de Soto del Real, Valdemoro, Murcia y Las Palmas. Es bueno dejar claro que la tuberculosis, en la inmensa mayoría de los casos, se cura, incluso la tipología multirresistente, que es la más grave. Eso sí, conlleva un tratamiento de varios meses. La prevalencia de la enfermedad es mínima en Jaén, con 5,4 infectados por cada 100.000 habitantes.