ENFOQUE ABRIL 2017 - page 2

ENFOQUE
OPINIÓN
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Número 7 abril 2017
Es el momento
S
uele generar alguna controversia la di-
ferenciación –si la hay- entre el tonto
bueno, el tonto útil y el tonto dañino.
Pero, ¿cuándo el tonto bueno y, a la par, útil, se
convierte en tonto dañino? De seguro, al me-
nos, cuando ejerce de “salvador” guiado por la
mala fe de los envidiosos.
Al “tonto salvador” se le impulsa, se le ele-
va con palabras vanas de aliento tóxico, se le
empuja lejos, cuanto más mejor, para después
dejarle solo y que no salpique cuando se es-
trelle contra el muro de “su verdad”. Porque
todos, menos él, anticipan su aciago futuro. Es
un mártir de la causa común: esta categoría de
“salvadores” suelen morder más de lo que pue-
den tragar.
También está el necio que se cree listo. Ese
que sabe de todo y que pretende enseñar a
todos: a un dromedario lo que es una giba o
a un camello como “se pasa una papelina”. Se
le distingue bien: en mi centro de trabajo hay
uno que sobresale, y si algún compañero lee
esto, inmediatamente identificará al susodicho
sabelotodo. Este tipo de tonto envía y reen-
vía “información” (preferiblemente capciosa)
para favorecer el enfrentamiento en la planti-
lla, y por íntimo parentesco mental, apoya al
tonto dañino. Dicha coalición engendra un ór-
gano insidioso que lamina la convivencia del
colectivo y una tensión innecesaria entre dos
nadas (sus cabezas).
No está de más alejarse de los redentores
que enarbolan la bandera de la Justicia para
asolar el mundo en derredor nuestro. Son
maximalistas de la irrealidad que padecen, y
tienen la insana pretensión de imponer su vo-
luntad sobre el entendimiento de los otros. Se
pueden identificar porque sacan pecho, desa-
fiantes, mientras buscan la aprobación dema-
gógica de los resentidos.
El que se autodesigna como “salvador”, sue-
le ser el tonto propicio que los malvados aga-
zapados encuentran para expresar su infamia
y llevar a cabo su labor de zapa moral sobre el
colectivo.
Estos tontos necesarios para el colapso
convivencial, arrogantes y prepotentes no tie-
nen capacidad funcional para la medida. No
saben leer lo tácito, ni respetar lo convenido,
porque creen que el mundo nace con ellos y
crece en torno a su voluntad umbilical. Se
piensan portadores de la “Verdad” (esa verdad
verdadera, que es la propia, no la del otro) y
por ello, hacen el Mal en nombre del Bien.
Sólo
su desatino les puede hacer pensar que son
indispensables para la marcha y el equilibrio
del mundo, cuando en realidad son un peligro
para la concordia.
Estos necios aferrados a su supuesta inco-
rruptibilidad, foráneos de la inteligencia, afro-
disíaco para los envidiosos, al final tienen un
mal futuro: son v
íctimas de su desmesura y
es-
tupidez puestas al descubierto, mostradas sus
vergüenzas al mundo (que siempre las tienen,
porque son memos).
Como escribiera T. Bernhard: “En cada ca-
beza humana se encuentra la catástrofe huma-
na que corresponde a esa cabeza”.
Su “verdad” no nos hará libres. Su visión
apocalíptica, tampoco.
La conjura
de los necios
El mirador
ACAIP convoca movilizaciones
Perdices augurales
Tengo un compañero que se esfuerza en sus estudios
para aprobar el examen que le permita acceder, algún
día, a la dirección de un centro penitenciario. Como
parece muy capaz de ello, en prevención, yo ya le he
solicitado un despacho, al lado del suyo de Director,
que ponga en la puerta, conmayúsculas: “ORÁCULO”;
y debajo: “No molestar. Funcionario reflexionando”.
De pequeño, cuando me preguntaban qué quería
ser de mayor, siempre respondía lo mismo: “¡Por todos
los Santos, yo quiero ser Oráculo!”. En honor a la ver-
dad, también he de decir que mi segunda opción era
ser miembro del Comité Ejecutivo Nacional de ACAIP.
De vez en cuando –mejor de higos a brevas-, el
Director podrá romper mi estado de profunda atara-
xia funcionarial, abriendo la puerta para consultar al
Oráculo; y yo leeré en las entrañas de unas perdices de
granja, que cazará mi camarada Manolo con escope-
ta de cañones recortados, la inextricable verdad peni-
tenciaria española. Podré comunicarle con quién se
acuesta el Subdirector de Tratamiento o quién ha sido
el cabrón que le ha rayado el coche en el aparcamiento;
cuándo sale el concurso de traslados o qué capullo del
“establishment” apunta a su “backside”.
A veces, la línea que separa al Oráculo de una “pe-
rra chivata” es muy fina y de difícil trazo. Pero eso nome
arredra, ¡por algo soy funcionario de prisiones, carajo!
MICRORRELATOS
E
n la anterior legislatura asistimos a una situa-
ción inédita en muchos aspectos: una crisis
económica tremenda, un rodillo político de
mayoría absoluta, una concienciación social con-
tra lo público y contra los trabajadores públicos que
eran culpabilizados de la crisis y de los desmanes
producidos en las Administraciones por sus gestores
políticos y un miedo generalizado a las consecuen-
cias de la situación.
Junto con lo general, también tuvimos, y tenemos,
nuestro “vía crucis” particular ya que desde que An-
gel Yuste fue nombrado, por segunda vez, máximo
responsable de prisiones, volvimos a revivir situa-
ciones del pasado. No en vano fue con este perso-
naje cuando se produjeron las movilizaciones más
importantes de nuestro sector. Su gestión se ha ca-
racterizado por la inacción, ponerse de perfil y faltar
el respeto a los trabajadores
penitenciarios, aprovechando,
de forma mezquina, la situa-
ción general existente.
El lema de nuestro Congre-
so “Ahora Justicia”, supone el
reconocimiento, la recupera-
ción de lo perdido, después de
cuatro años regresivos que han
generado un daño a nuestra
Institución difícil de calibrar y,
a lo mejor, difícil de regenerar.
Se está faltando a la verdad y al respeto por lo
democrático, cuando desde la Administración y los
Sindicatos no se nos reconoce la mayoría legítima
que los resultados electorales nos han otorgado y
nos encontramos con cuatro años sin ninguna ne-
gociación en el medio penitenciario y con una mesa
de negociación que no representa ni a la mitad del
colectivo; años en los que la Secretaria General de
Instituciones Penitenciarias se ha puesto de perfil
para dejar pasar el tiempo y los Sindicatos presentes
en la misma se lo han permitido.
Hemos soportado las duras medidas que se apli-
caron por parte del Gobierno como las reducciones
salariales, la falta de empleo público, las deduccio-
nes de días, de vacaciones o la ampliación de ho-
rario. Y aún más, nuestra responsable de recursos
humanos, ha incrementado su castigo a los funcio-
narios penitenciarios con ocasión de su incompeten-
cia en la gestión de personal y nos ha condenado a
casi toda una legislatura de gobierno sin concurso
de traslados.
Sin embargo, a día de hoy, la situación en este
país ha cambiado: ya no existe un rodillo en el parla-
mento que permita al Gobierno hacer lo que le dé la
gana; de hecho, día sí, día también están perdiendo
votaciones y no pueden evitar determinadas propo-
siciones de la oposición -como la del protocolo de
agresiones impulsada por Acaip en la Comisión de
Interior del Congreso-. La situación económica pa-
rece que mejora, y el propio Ministro de Economía
ha afirmado que ha llegado el momento de subir los
sueldos porque "la evolución salarial no debe ser ya
la de una economía al borde del colapso ni con una
tasa de paro del 27%.".
Por eso entendemos que es el momento de con-
tinuar con las movilizaciones que hemos iniciado en
este año (Alicante, Granada, Sevilla) y anunciar un
conflicto y unas movilizaciones en el Sector, tal como
ha decidido la Ejecutiva Nacional del Sindicato por
unanimidad el día 4 de abril.
La cuestión que os estaréis
preguntando es por qué no los
hemos anunciado antes y, lógi-
camente, tiene una explicación.
Hemos esperado a que se acla-
rasen una serie de aspectos bá-
sicos para nuestro colectivo:
1. En primer lugar, que se pu-
blicase el concurso de trasla-
dos después de cuatro años,
concurso que se ha podido desbloquear porque
Acaip como Sindicato mayoritario asumió nego-
ciar con la Administración e impedir la aberra-
ción de baremo que se nos quería imponer; y no
olvidemos una cosa, el peor concurso es el que no
se publica.
2. Había que ver como se desarrollaba la Oferta de
Empleo Público, ya que con más de 2500 vacantes
es imprescindible para el colectivo la cobertura
de las mismas. Si no hay OEP no hay concurso; si
no hay funcionarios de nuevo ingreso que cubran
los huecos, no hay concurso; y en función del nú-
mero de plazas que nos oferten, más o menos pla-
zas podrán salir en el concurso. Por lo tanto, que
las ramas no os impidan ver el bosque, el proble-
ma no es que no haya concurso, es que si no hay
una OEP suficiente no lo tendremos nunca.
Sin embargo, hemos vuelto a ser los grandes ol-
vidados de la Administración y de CSI.F, CC.OO. y
UGT ya que en el Real Decreto-Ley 6/2017, de 31
de marzo se aprueba una oferta de empleo pú-
Si quieres defender
nuestros derechos,
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nuestra institución:
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