Page 7 - C_2007_09

Basic HTML Version

MINISTERIO
DEL INTERIOR
DIRECCIÓN GENERAL DE
INSTITUCIONES
PENITENCIARIAS
7
mantenimiento de grado o modalidad, debidamente motivadas,
cuando el acuerdo no
haya sido adoptado por unanimidad.
2.1.5 Principio de flexibilidad del art. 100.2 RP
La utilización del principio de flexibilidad recogido en el art. 100
.
2 R.P, se considera una
herramienta útil para ser aplicada antes de la progresión de los internos desde el
régimen cerrado al régimen ordinario, entendida como estrategia tendente a consolidar
la conducta, con pase a otros módulos, participación en actividades comunes, etc.
durante un tiempo que se fijará individualmente y que podrá ir de uno a tres meses.
Cuando se produzca el pase al régimen cerrado de un interno de perfil bajo, del que se
prevea una estancia breve, se establecerá también, en base al mismo principio, un
programa atemperado en algunas variables regimentales, dentro siempre de una
estrategia que intente reflotarle al régimen ordinario en el menor tiempo posible.
2.1.6 Cese del Régimen Cerrado
A fin de facilitar al interno su incorporación al régimen ordinario, toda progresión a
segundo grado se complementará con el seguimiento del interno durante, al menos, un
mes, por parte del equipo técnico y funcionarios de vigilancia, prestándole una atención
especializada, en función de las dificultades y necesidades que presente, para su
adaptación a un régimen normalizado.
2.2 CLASIFICACIÓN EN TERCER GRADO
2.2.1 Principios Generales
El Preámbulo de la Ley Orgánica General Penitenciaria establece, entre otros rasgos,
característicos de la norma, la potenciación del régimen abierto. Si bien es cierto que
éste representa hoy una parte significativa de nuestra realidad penitenciaria, no puede
negarse que el anterior mandato legal no se ha cumplido adecuadamente. El medio
abierto presenta, actualmente, un grado de desarrollo insuficiente que, medidas como
la creación de la Subdirección General de Medio Abierto y medidas Alternativas
pretende reorientar.
El art. 72 de la LOGP establece de forma clara que, siempre que reúna las
condiciones para ello, un penado podrá ser situado inicialmente en un grado superior
sin tener que pasar necesariamente por los que le preceden, no debiéndose retrasar
su progresión de grado, cuando por la evolución de su tratamiento sea merecedor de
ello.
El tercer grado de tratamiento no es un beneficio penitenciario. Es una modalidad